En 1984, un milagro ocurrió en una escuela en Alcolea de Cinca, España. Ya sea que se quemó o fue golpeada por un rayo, la escuela se derrumbó pero ningún niño resultó herido. Desde entonces, los residentes celebran a Santa Catalina cada 25 de noviembre por proteger a los niños. Otra tradición es tomar chocolate y pastel ese día en la escuela.