Este documento describe la importancia central de la oración en el reavivamiento espiritual y el crecimiento de la iglesia. Explica que la oración da vitalidad espiritual al llenarnos del Espíritu Santo, fomenta la dependencia de Dios y permite que Él actúe con poder en nuestras vidas. También crea unidad entre los creyentes, lo que conduce a que Dios conceda peticiones y milagros. Finalmente, promueve la disciplina espiritual al dedicar tiempo especial a la comunicación con Dios.