La alimentación saludable es un acto volumen consciente influenciado por factores externos como hábitos culturales y económicos, mientras que la nutrición es un proceso involuntario que transforma los nutrientes de los alimentos. Es importante reducir el consumo de sal y aumentar la ingesta de frutas, verduras y pescados para prevenir enfermedades. Se proporcionan recomendaciones para llevar una dieta equilibrada que incluye moderación, variedad en los alimentos y hábitos saludables para mejorar la calidad de vida.