ALOCUCION PATRIOTICA
PAZ DEL CHACO
Con el propósito de rendir un merecido homenaje a los prohombres de la patria,
quienes pasearan su gallarda figura desde Pitiantuta hasta Charagua, en un derroche
de bravura sin par en la lucha contra un enemigo tenaz y una naturaleza hostil Insignes
héroes quienes defendieron con abnegación la heredad nacional.
Cuando parecía que el eco del rugir de los cañones por fin se disipaba, nuevamente
negros nubarrones oscurecía la geografía nacional, como presagio de luto y dolor para
los hijos de esta sufrida nación.
El alevoso asesinato del teniente Adolfo Rojas Silva en fortín sorpresa en el año 1927 y
los acontecimientos del fortín Vanguardia un año después, mas las sucesivas
fundaciones de fortines en pleno territorio nacional, en flagrante violación de nuestra
soberanía, fueron los signos mas claros de los despropósitos de la república de Bolivia.
La sumatoria de las desacertadas acciones agresivas de la nación del altiplano, obligo
al gobierno nacional a tomar acciones decisivas decretando consiguientemente una
movilización general al cual el pueblo como un todo respondió presuroso, consiente del
deber ciudadano y sintiéndose imposibilitado de seguir soportando el reto enemigo.
Es así que la nación entera envuelta en un desacostumbrado entusiasmo se apresta
contra semejante osadía. Las primeras escaramuzas fueron leves entre los
contendores, seguidas por otras acciones de más graves consecuencias y represalias
de las partes. Así se dio inicio al conflicto armado que abarcaría tres largos y penosos
años de acciones militares.
Al recordar a estos valientes soldados, también rememoramos un significativo
acontecimiento vivido por todo el pueblo paraguayo, como lo fue la firma del protocolo
de paz el día 12 de junio de 1935, documento suscrito por los representantes de
Paraguay y Bolivia, y los miembros del grupo mediador internacional, acto que tuvo por
cede la ciudad de Buenos Aires, república Argentina.
Con dicho protocolo, se ponía término a una guerra ya muy prolongada entonces, y en
el mismo documento se establecían de común acuerdo, las bases que servirían para
las posteriores tratativas definitivas de paz.
Siendo firmado y abalado por ilustres personalidades, los ministros de relaciones
exteriores Dr. Luis A. Riart de Paraguay, Dr. Tomas Elio de Bolivia, Dr. Carlos Saavedra
Lamas de Argentina, Dr. José Carlos Macedo Suárez del Brasil, además de otros
diplomáticos y distinguidos invitados.
Las bases mencionadas establecían entre otros aspectos fundamentales los siguientes
puntos:
La notificación del presente convenio y la resolución de cuestiones prácticas que surjan
en la ejecución de medidas de seguridad adoptadas para el cese de las hostilidades
como la desmovilización de los ejércitos beligerantes y la reducción de los efectivos
militares.
Numerosos tratados y un protocolo firmado con anterioridad, de nada sirvieron para el
logro de un entendimiento formal entre las partes en conflicto. El largo camino recorrido
hasta la firma del protocolo de paz, cerraba todo un capitulo de estériles y antiguas
discusiones entre dos pueblos hermanos.
Sin temor a errar el tiro, la firma del protocolo de paz, vino en el momento oportuno para
ambos países con sus economías devastadas, sus reservas humanas disminuidas en
alto grado, haciendo ya difícil apoyar el accionar del ejercito en campaña, que en
nuestro caso, operaba en ancho frente con sus líneas de abastecimientos y
comunicaciones ya sumamente alejados de sus bases iníciales.
Dos días después de la firma del protocolo de paz, el día 14 de junio, siendo
puntualmente las doce horas, el chaco cambiase en mudo escenario; los cañones
dejaron de tronar; las ametralladoras enmudecieron su tableteo de muerte, en esa
guerra inmisericorde.
Quienes tuvieron la surte de salir con vida de aquel infierno de fuego y privaciones sin
fin, hallaban propicia la ocasión para agradecer a dios, el haber salido ileso después de
tanto batallar. Luego de ese momento de silenciosa oración, como si mediara un táctico
y común acuerdo, paraguayos y bolivianos cruzaron las trincheras alambrada de púas y
diversos obstáculos de separación anterior, confraternizaban y se confundían unos con
otros en abrazos con los ojos llenos de lagrimas y las voces estremecidas por la
emoción y la alegría que no conocían limites entre esos instantes
Recién allí y por primera vez, se conocían realmente estos dos pueblos hermanos que
por error e injusticia se agredieron.
En el bronce de la historia patria, quedo registrado para siempre el comunicado numero
633, ultimo de la guerra emitido por el conductor del ejercito en campaña, general de
división José Félix Estigarribia, que con su proverbial sencillez y humildad acuciaba
oficialmente lo siguiente: “a las doce horas ha cesado el fuego en el frente de
operaciones, la guerra victoriosa ha terminado. El pueblo que supo ganarla puede
continuar seguro su ruta de progreso, mientras las instituciones armadas que han
sabido cumplir con la patria y su deber, arman pabellones sobre la grandiosidad de sus
triunfos y sublimes sacrificios.”
Con hombres de estatura moral del glorioso conductor militar de la contienda del chaco,
y el coraje del soldado paraguayo, nuestra nación ha escrito un capitulo de historia
cargada de heroísmo, que ante la presencia de un dilema sin alternativas, tuvo que
acudir a la fuerza moral de su pueblo bondadoso, trabajador, amante de la paz y la
justicia, quienes supieron evidenciar en su lucha, su patriotismo, su valor y por sobre
todas las cosas, la inmensa dignidad de no mostrarse indiferente ante la suerte de la
patria amenazada.
Que este aniversario de la firma del protocolo de paz del chaco nos sirva para reavivar
los sentimientos de respeto y cariño a los pocos veteranos de la guerra que aun quedan
con vida por haber sido ellos protagonistas de la gesta más honrosa que todo
ciudadano puede emprender.
Salvar el honor de la patria.
Muchas gracias!!!

Aloc paz del chaco

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    ALOCUCION PATRIOTICA PAZ DELCHACO Con el propósito de rendir un merecido homenaje a los prohombres de la patria, quienes pasearan su gallarda figura desde Pitiantuta hasta Charagua, en un derroche de bravura sin par en la lucha contra un enemigo tenaz y una naturaleza hostil Insignes héroes quienes defendieron con abnegación la heredad nacional. Cuando parecía que el eco del rugir de los cañones por fin se disipaba, nuevamente negros nubarrones oscurecía la geografía nacional, como presagio de luto y dolor para los hijos de esta sufrida nación. El alevoso asesinato del teniente Adolfo Rojas Silva en fortín sorpresa en el año 1927 y los acontecimientos del fortín Vanguardia un año después, mas las sucesivas fundaciones de fortines en pleno territorio nacional, en flagrante violación de nuestra soberanía, fueron los signos mas claros de los despropósitos de la república de Bolivia. La sumatoria de las desacertadas acciones agresivas de la nación del altiplano, obligo al gobierno nacional a tomar acciones decisivas decretando consiguientemente una movilización general al cual el pueblo como un todo respondió presuroso, consiente del deber ciudadano y sintiéndose imposibilitado de seguir soportando el reto enemigo. Es así que la nación entera envuelta en un desacostumbrado entusiasmo se apresta contra semejante osadía. Las primeras escaramuzas fueron leves entre los contendores, seguidas por otras acciones de más graves consecuencias y represalias de las partes. Así se dio inicio al conflicto armado que abarcaría tres largos y penosos años de acciones militares. Al recordar a estos valientes soldados, también rememoramos un significativo acontecimiento vivido por todo el pueblo paraguayo, como lo fue la firma del protocolo de paz el día 12 de junio de 1935, documento suscrito por los representantes de Paraguay y Bolivia, y los miembros del grupo mediador internacional, acto que tuvo por cede la ciudad de Buenos Aires, república Argentina. Con dicho protocolo, se ponía término a una guerra ya muy prolongada entonces, y en el mismo documento se establecían de común acuerdo, las bases que servirían para las posteriores tratativas definitivas de paz. Siendo firmado y abalado por ilustres personalidades, los ministros de relaciones exteriores Dr. Luis A. Riart de Paraguay, Dr. Tomas Elio de Bolivia, Dr. Carlos Saavedra Lamas de Argentina, Dr. José Carlos Macedo Suárez del Brasil, además de otros diplomáticos y distinguidos invitados. Las bases mencionadas establecían entre otros aspectos fundamentales los siguientes puntos:
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    La notificación delpresente convenio y la resolución de cuestiones prácticas que surjan en la ejecución de medidas de seguridad adoptadas para el cese de las hostilidades como la desmovilización de los ejércitos beligerantes y la reducción de los efectivos militares. Numerosos tratados y un protocolo firmado con anterioridad, de nada sirvieron para el logro de un entendimiento formal entre las partes en conflicto. El largo camino recorrido hasta la firma del protocolo de paz, cerraba todo un capitulo de estériles y antiguas discusiones entre dos pueblos hermanos. Sin temor a errar el tiro, la firma del protocolo de paz, vino en el momento oportuno para ambos países con sus economías devastadas, sus reservas humanas disminuidas en alto grado, haciendo ya difícil apoyar el accionar del ejercito en campaña, que en nuestro caso, operaba en ancho frente con sus líneas de abastecimientos y comunicaciones ya sumamente alejados de sus bases iníciales. Dos días después de la firma del protocolo de paz, el día 14 de junio, siendo puntualmente las doce horas, el chaco cambiase en mudo escenario; los cañones dejaron de tronar; las ametralladoras enmudecieron su tableteo de muerte, en esa guerra inmisericorde. Quienes tuvieron la surte de salir con vida de aquel infierno de fuego y privaciones sin fin, hallaban propicia la ocasión para agradecer a dios, el haber salido ileso después de tanto batallar. Luego de ese momento de silenciosa oración, como si mediara un táctico y común acuerdo, paraguayos y bolivianos cruzaron las trincheras alambrada de púas y diversos obstáculos de separación anterior, confraternizaban y se confundían unos con otros en abrazos con los ojos llenos de lagrimas y las voces estremecidas por la emoción y la alegría que no conocían limites entre esos instantes Recién allí y por primera vez, se conocían realmente estos dos pueblos hermanos que por error e injusticia se agredieron. En el bronce de la historia patria, quedo registrado para siempre el comunicado numero 633, ultimo de la guerra emitido por el conductor del ejercito en campaña, general de división José Félix Estigarribia, que con su proverbial sencillez y humildad acuciaba oficialmente lo siguiente: “a las doce horas ha cesado el fuego en el frente de operaciones, la guerra victoriosa ha terminado. El pueblo que supo ganarla puede continuar seguro su ruta de progreso, mientras las instituciones armadas que han sabido cumplir con la patria y su deber, arman pabellones sobre la grandiosidad de sus triunfos y sublimes sacrificios.” Con hombres de estatura moral del glorioso conductor militar de la contienda del chaco, y el coraje del soldado paraguayo, nuestra nación ha escrito un capitulo de historia
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    cargada de heroísmo,que ante la presencia de un dilema sin alternativas, tuvo que acudir a la fuerza moral de su pueblo bondadoso, trabajador, amante de la paz y la justicia, quienes supieron evidenciar en su lucha, su patriotismo, su valor y por sobre todas las cosas, la inmensa dignidad de no mostrarse indiferente ante la suerte de la patria amenazada. Que este aniversario de la firma del protocolo de paz del chaco nos sirva para reavivar los sentimientos de respeto y cariño a los pocos veteranos de la guerra que aun quedan con vida por haber sido ellos protagonistas de la gesta más honrosa que todo ciudadano puede emprender. Salvar el honor de la patria. Muchas gracias!!!