El documento expresa el gran amor del autor por su tierra natal, comparando a su amada con la luz que ilumina su vida como la luna y el sol iluminan el camino y la selva, respectivamente. El autor dice que su amor por ella penetró su corazón con la misma fuerza que el río Orinoco penetra el mar, arrebatándole la razón, y que la amará eternamente de la misma forma que el Orinoco sucumbió ante la virginidad eterna del mar.