La parábola describe una montaña solitaria y silenciosa que desea salir de la oscuridad, por lo que pide a Dios que le envíe su luz. Cuando llega la luz, se revela la vida escondida dentro de la montaña, incluyendo árboles, pájaros y mariposas, y también saca a la superficie la música y la poesía que habitaban en su interior. A partir de entonces, la montaña se encuentra poblada y llena de vida y alegría gracias a la llegada de la luz.