El dueño de una tienda tenía cachorros en venta. Un niño con una pierna discapacitada quería comprar un cachorro cojo que nadie más quería. Aunque el niño solo tenía 5 euros, insistió en pagar el precio completo en pagos mensuales. El dueño aprendió que el niño y el cachorro se entenderían porque ambos tenían discapacidades.