El anuncio publicitario analizado promueve las bebidas Coca-Cola, posicionándolas como portadoras de felicidad a través de un tono emocional. El anuncio se dirige a la población en general para que compren Coca-Cola y así alcancen la felicidad, mensaje que es transmitido a lo largo del comercial de televisión a través del concepto de que beber Coca-Cola brinda la misma felicidad que el nacimiento de un niño y el eslogan "Destapa la felicidad".