Este documento describe el rol y las responsabilidades de los ancianos de la iglesia. Explica que los ancianos deben tener una relación personal con Jesús, ser respetados y apoyar las creencias de la iglesia, poseer liderazgo y habilidades administrativas, y estar dispuestos a compartir su tiempo y talentos. También destaca los desafíos posteriores a la pandemia de COVID-19 como reafirmar el sentido de pertenencia a través de visitas pastorales, realizar servicios adaptados a la nueva realidad, y comprometer