La extinción de especies animales está principalmente causada por actividades humanas que alteran sus hábitats, como la destrucción de bosques y el cambio climático. El oso polar, el tigre de bengala, el canguro y varias especies de pingüinos se encuentran entre las más amenazadas, debido al aumento del nivel del mar y el calentamiento global. Además, la pesca comercial y los derrames de petróleo también contribuyen significativamente a la disminución de estas poblaciones.