Desde el golpe de estado en Honduras en 2009, las mujeres han liderado la lucha por la democracia y los derechos humanos, enfrentando un contexto de violaciones y deterioro institucional. En las elecciones de 2013, el observatorio de derechos humanos evidenció diversas irregularidades y actos de corrupción que amenazaban el proceso electoral, así como acciones represivas y militarización que afectaron la integridad de las defensoras de derechos humanos. La situación política actual demanda transparencia y justicia en la investigación de denuncias para restaurar la democracia y proteger los derechos de las mujeres.