El incumplimiento de regulaciones en Perú genera beneficios ilícitos para empresarios, reflejando una cultura económica marcada por la informalidad y un significativo mercado negro. La informalidad, que afecta a sectores como la minería y la agricultura, limita el desarrollo de proyectos formales y el acceso a beneficios estatales, mientras que el agua contaminada de la región compromete la salud y la producción agrícola. Soluciones viables incluyen la integración de recursos naturales en un plan estratégico que contemple la formalización y generación de economías a través de la minería, energía y agricultura sostenible.