46 NOVIEMBRE 2018 / Nº 66
SOCIAL
OSWALDO TOVAR
CONSULTOR MINERO
Si nos fijamos en perspectiva, el in-
cumplimiento de cada uno de estos ru-
bros brinda al “empresario” (de menor
o mayor escala) un beneficio inmediato,
pero a costa de terceros. A este beneficio
se le llama “beneficio ilícito”, es decir,
un beneficio que se obtuvo por incumpli-
miento de regulaciones existentes.
Un punto importante en la definición
-y por eso está subrayada- es el concep-
to de “tener la capacidad de acreditar el
cumplimiento de regulaciones”, y como
podrá apreciarse, cada uno de los rubros
pueden acreditarse con documentos que
van desde acreditación de pago de im-
puestos, certificaciones ambientales, ho-
mologaciones laborales, aseguramiento y
control de calidad de diseños y de cons-
trucción, etc. Es decir, “no sólo hay que
serlo, sino parecerlo”.
Como verán, el problema no es sólo
de minería, sino cultural-económico
transversal en toda la economía del Perú.
Nuestro país ha sido -y cada vez menos-
un país de “economía combi”, donde si
bien existe un 12% formal, esta lidia con
el gran mercado informal que representa
un 80% y que compite de manera des-
igual por costos no absorbidos (ahí tene-
mos identificado un incentivo).
Pero de lo que pocas veces se habla
de manera conceptual y geopolítica es
del tamaño y ubicación del mercado ne-
gro, que es la otra frontera del mercado
informal.
ucho se habla de los esfuerzos de forma-
lización de la minería informal, pero no
recuerdo que antes de definir los planes
de acción alguien se tome la molestia
de escribir el concepto que tenemos que
ensayar, discutir y socializar de manera
positiva:
La formalidad es la capacidad de po-
der acreditar el cumplimiento de regula-
ciones, en este orden:
1. Tributarias: pues el evadir impues-
tos constituye un robo al Estado
2. Ambientales: pues la contamina-
ción ambiental reduce la esperanza de
vida de la población, y los rendimientos
económicos presentes y futuros de otras
economías aledañas. Es decir, el “ahorro
ambiental” termina perjudicando a terce-
ros hoy y mañana.
3. Salud y Seguridad Ocupacional:
pues cuando se expone intencionalmente
a los trabajadores a condiciones que re-
duzcan su esperanza de vida constituye
una forma de obtener beneficio ilícito .
4. Laborales: pues las cargas laborales
del mercado formal permiten provisiones
de jubilación y servicios de salud que en
caso no se cumplan se pondrá en riesgo la
atención oportuna del trabajador.
5. Técnicas: que implica diseñar y
construir siguiendo todas las normas
técnicas peruanas y en su defecto, las
mejores prácticas aceptables interna-
cionales. Sino se caen puentes, casas,
colegios, etc.
MINERÍA YLAS BARRERAS
DE LA INFORMALIDAD
Si la informalidad se manifiesta por el in-
cumplimiento de algunas regulaciones y que
esta tiene una gradualidad, es decir, a veces
simplemente falta la mera acreditación del
cumplimiento -y por eso nos cae una multa por
olvidarnos el brevete en casa- la gradualidad
implica que existirán unidades de producción
que no sólo no puedan acreditar el cumplimien-
to, sino que están en incumplimiento flagrante,
premeditado y deliberado. Y son estas las que
colindan ya no con la informalidad, sino con el
mercado negro.
El mercado negro es esa parte de nuestra
economía donde “la vida no vale nada”, donde
se comercializa productos del narcotráfico (no
nos olvidemos que somos el segundo productor
de cocaína del mundo, y eso tiene efectos desde
el tipo de cambio, fallos judiciales, y hasta leyes
del Congreso), trata de personas, productos de
contrabando, pero también producción agríco-
la contaminada ya sea por pesticidas como por
agua contaminada, donde aterriza una avioneta
de la SUNAT para hacer fiscalización de la pro-
ducción de oro y un grupo de mineros informa-
les los reciben en el altipuerto todos mostrán-
doles sus pistolas y diciéndoles “gracias por su
visita, váyanse”. En todos estos escenarios no
es bienvenido el Estado, la SUNAT, la Ley, el
control, la policía, etc.
Uno de los problemas de intentar desarrollar
proyectos mineros formales de mediana o gran
escala es enfrentarse con un entorno/mercado
que vive en un gran porcentaje en la informali-
dad, lo que es sinónimo de tener un porcentaje
de su economía también en mercado negro.
M
47NOVIEMBRE 2018 / Nº 66
SOCIAL
Consulta: ¿A nadie se le ha ocurrido que esta
agua contaminada, está a su vez contaminando
de manera natural desde hace miles de años los
suelos y los cultivos del Valle El Tambo?
Resulta que entre febrero y mayo del 2017
el OEFA hizo una inspección en la zona y emi-
tieron el Informe 078-2017-OEFA/DE-SD-
CA-CMVA3
firmado por 10 (diez) profesiona-
les, donde además de hacer muestreos al agua
y suelos, hicieron -a pedido de la población- 7
(siete) muestras de tejido vegetal, 2 (dos) de
ellas en Cocachacra (granos de arroz), y 1 (una)
en Dean Valdivia (olivo fruto), determinándose
que:
• Las muestras de arroz contienen 0.2 y
0.8 mg/kg de Arsénico, sobrepasando el límite
máximo de 0.2 mg/kg señalado por el Codex
Alimentario4
.
• La muestra de aceituna contiene 0.8 mg/
kg de Arsénico, sobrepasando el límite de 0.1
mg/kg del Consejo Internacional de Aceitunas5
.
En otras palabras, si deseamos exportar ese
arroz y esas aceitunas a mercados internaciona-
les, nos la van a observar. Y no por negligencia
de los agricultores, sino porque las condiciones
naturales del valle son así, la propia agua ya
viene contaminada, por lo tanto, la producción
también tiene riesgo de estar contaminada. De
la misma forma que sucedió con los primeros
envíos de “alcachofa orgánica” del Valle del
Mantaro a USA (resulta que tenían Arsénico6
).
CUENCA DEL VALLE EL TAMBO
Actual ubicación proyecto
Paltiture (en Puno)
Géisers ubicados
en Mquegua
Futura captación de agua
contaminada para Quellaveco
Pasto Grande Capta agua limpia en
zona alta y trasvasa a Moquegua
La minería moderna y formal, lleva desa-
rrollo, lleva modernidad, lleva al Estado, a la
SUNAT, a la Fiscalía, a la Policía, a la Pren-
sa… lleva al Estado. Yo les hago una pregunta
de sentido común: En los lugares donde exis-
ten economías que giran en torno al mercado
negro, ¿alguno de ustedes cree que serán bien
recibida la minería formal?
En este artículo veremos por qué es im-
portante tratar de entender el porqué de los
resultados en las elecciones en cada región o
localidad, antes de criticar la poca racionali-
dad (aparente) en dichas preferencias del con-
sumidor. Finalmente, recordemos cuán cierto
-y en el mejor sentido de la expresión- tiene
la frase “cada pueblo tiene al gobernante que
se merece”, y es que ya sea por prevalencia de
la oposición (el voto “anti”), o por elección, la
democracia brinda un mensaje muchas veces
no tan oculto del por qué la población prefiere
uno u otro tipo de gobernante.
Revisemos algunos casos:
Puno
No es ningún secreto que Puno vive del co-
mercio, pero según SUNAT1
, el 43% del con-
trabando nacional ingresa por Puno, seguido
por el Callao con el 25%.
Esto implica una real dependencia de su
economía hacia un mercado que a través de los
años depende de la debilidad de los controles
aduaneros; y en el hipotético caso en que el
control aduanero se incremente o el porcen-
taje de contrabando se reduzca drásticamente
de un año a otro, definitivamente existirá una
crisis económica que el mercado no podrá
afrontar. Queramos o no, existe una economía
que gira alrededor de una actividad eminen-
temente informal, no es ningún secreto, y sin
ofender a nadie.
En ese escenario podemos postular a dos
candidatos: “Candidato A” que promete elimi-
nar el contrabando, llevar a la SUNAT, poner
en estado de emergencia a la región para elimi-
nar el contrabando y la trata de blancas en La
Rinconada; y por otro lado a un “Candidato B”
que promete no colisionar con el contrabando,
enfrentarse permanentemente a Lima, que es
accionista de alguna empresa minera informal,
que tiene maquinaria para minería informal,
que tiene camiones sin pla-
ca, o que en tono de gracia
dice “no me preocupa un
poquito de contrabando”2
,
etc etc. Bueno, no está di-
fícil la respuesta.
¿Queremos un ambien-
te promotor de inversiones
formales? Pues primero
tendremos que desarrollar
estrategia de acciones pa-
ralelas y transversales para
que dicha localidad se de-
sarrolle dentro de una eco-
nomía formal y que no persista la necesidad de
un líder que tenga una posición Anti-Estado.
Recordemos que muchas veces las sociedades
se vuelcan a la informalidad por la insatisfac-
ción del desempeño del Estado, por su falta
de inversión en capital, por inexistencia de in-
centivos en la interacción con las instituciones
estatales, en corto: por que el Estado algunas
veces no le sirve para nada.
VALLE EL TAMBO
Este hermoso valle, donde no sólo está ubica-
do el proyecto minero Tía María, sino la se-
gunda relavera de Cerro Verde recientemente
inaugurada el 2015, la mina de cobre Chapi
(Pampa de Cobre), la mina Tucari (Aruntani),
el proyecto minero San Gabriel, y Los Calatos,
la Presa Pasto Grande (con su trasvase de agua
hacia Moquegua), el proyecto de embalse Pal-
titure; y si bien desemboca al Océano Pacífico
en Arequipa, al subir en dicha cuenca pasa por
Moquegua y llega hasta Puno tanto en el extre-
mo norte como sur, pasando previamente por
una zona volcánica con varias emanaciones de
géisers que contaminan el agua del cauce con
Boro, Arsénico entre otros.
En este valle existen 44 géisers (según IN-
GEMMET) con emanaciones que van desde
22 hasta 91 °C, contenido de Boro hasta 48
mg/L, Litio hasta 28 mg/L (ojo con esto), Clo-
ruro hasta 14,000 mg/L, Sodio hasta 9,000
mg/L, totalizando un caudal de 50 L/s de estas
aguas termales vertidas de manera natural a la
cuenca y contaminando el agua.
48 NOVIEMBRE 2018 / Nº 66
SOCIAL
Recordemos que uno de los efectos del ar-
sénico en el organismo es la reducción de la
producción de glóbulos rojos (anemia), y a lo
mejor es una de las razones por las que entre
60% y 80% de niños menores de 3 años de los
distritos de la cuenca como son Cocachacra,
Polobaya, Yarabamba, Puquina, Omate, Pun-
ta de Bombón, etc. tienen anemia según cifras
oficiales del MINSA de junio 2018.
Entonces, en un entorno que de manera
natural se están generando productos agríco-
las que no van a pasar controles fitosanitarios,
¿usted estimado lector cree que será bienve-
nida la gran inversión que además trae a la
SUNAT, SENASA, OEFA, Policía, Fiscalía,
etc.?
Una alternativa de solución puede ser el
de voltear el escenario y pensar en generar
economías con los recursos que se tiene, por
ejemplo:
a. El proyecto de represa Paltiture ha sido
ubicado con buen criterio civil-hidrológico
tan arriba en la cuenca que se localiza en
Puno, y ello ha llevado a que un alcalde dis-
trital de Puno interponga una medida cautelar
impidiendo su construcción hasta la fecha.
Conocido este escenario, se puede reubicar el
embalse ligeramente aguas abajo pero antes
de la aparición de los géisers, y contemplar
en el proyecto un entubado del agua limpia
recolectada.
b. Aguas más abajo se tiene la presencia
de géisers, con ellos se podrían generar dos
productos de valor, por un lado, se puede pre-
cipitar las sales de boro (para fabricación de
vidrio borosilicato) y litio que de ellas ema-
nan (falta hacer los cálculos técnicos y econó-
micos), pero además, con el calor de dichas
emanaciones podría generarse energía geo-
térmica, justamente esa zona está catalogada
por INGEMMET como región geotérmica.
c. Aguas más abajo, y por efecto del agua
limpia entubada, se puede generar energía hi-
droeléctrica, por cada 1000 L/s y una caída de
1000 m se puede generar aproximadamente 9
Mw de potencia hidroeléctrica, y con la ven-
ta de dicha energía co-pagar el tratamiento
químico u ósmosis necesaria para tener agua
limpia de riego al final de la cuenca de El
Tambo. Tenemos que empezar a ver al agua
como un insumo más en la cadena de produc-
ción (así como la mano de obra, la electrici-
dad, el petróleo), y como tal no tiene por qué
ser gratis, “sin agua no produzco”.
d. Finalmente, en la parte baja del valle
(Cocachacra), debido a que los suelos ya es-
tán contaminados, se podría instalar terrazas
horizontales hechas de gavionería (andenes)
y así generar una nueva superficie agrícola
con productos de mucho mayor valor unitario
(que pague tanta inversión) para exportación.
Dejemos atrás el slogan “consume lo que el
Perú produce” y demos un paso adelante con
“produce lo que el Mundo requiere”.
Con este concepto habrá que hacer cálcu-
los, pensando “inyectar el mínimo capital po-
sible” y a su vez “generar el mayor volumen
de ventas formales a través del cambio en la
matriz de producción” (entiéndase que no se
va a sembrar ni papa ni arroz). Como verán, no
es una ecuación que la resuelve un solo sector
(ejem MINAGRI) sino que debe manejarse de
forma intersectorial (INGEMMET, MINEM,
MINAGRI, MINSA), y justamente esa es una
debilidad actual del Estado: problemas como
este suelen tradicionalmente manejarse de ma-
nera unisectorial.
Con una visión holística del entorno podría-
mos considerar que el proyecto Tía María no
sólo se va a vender “por sus beneficios macro-
económicos y su probada inocuidad ambien-
tal”, sino que es el propio Estado quien tiene
que asumir un rol estadista y generar un Plan
Estratégico de Desarrollo, apalancado por sus
recursos naturales (minería y geotermia) que
permita revertir la condición de informalidad
económica que de manera natural existe en la
zona, y eventualmente evaluar la posibilidad
de generar subsidios cruzados entre minería,
energía, agricultura, industria, y hasta turismo.
Es decir, que con parte de la renta minera se
co-pague el agua que por ser escasa y de mala
calidad resulta siendo cara como insumo de
producción.
OTRAS ZONAS
En el informe “La economía informal en el
Perú”7
publicado por CEPLAN el año 2016
se muestran valiosos datos sobre las caracte-
rísticas y efectos de la informalidad en el Perú,
entre ellos se puede apreciar que departamen-
tos como Huancavelica, Ayacucho, Cajamar-
ca, Puno, Amazonas, Apurímac, Huánuco, San
Martín tienen las mayores tasas de empleo in-
formal lo que a juicio personal también irían
de la mano con mayor probabilidad de existen-
cia de mercado negro.
Entonces, la misma oposición va a ocurrir
en todas las áreas de nuestro país donde se
desarrolla cultivo intensivo de hoja de coca,
de amapola, minería ilegal, contrabando, etc.
En esos lugares, la minería formal nunca va
a ser bien recibida simplemente “porque ex-
ponemos sus debilidades” (les malogramos el
negocio).
Ahora demos un paso más adelante, haga-
mos una correlación entre la oposición que la
izquierda tiene sobre nuestros proyectos mine-
ros. Acá tendremos por siempre un punto de
desencuentro, pues por definición la izquierda
-por una cuestión de principios- siempre com-
batirá al capitalismo (minería, hidrocarburos,
etc). Y en lo personal estoy apreciando que
cuando existe oposición de la izquierda so-
bre un nuevo proyecto minero de magnitud,
aparece “de la nada” la oposición violenta del
mercado informal. Es como si se crease una
alianza simbiótica para rechazar los proyectos,
la izquierda por sus convicciones combate al
capitalismo, y el mercado negro combate -por
sus necesidades- el ingreso de la formalidad.
Planteo la siguiente hipótesis ¿acaso los es-
cenarios más violentos no han estado en su
mayoría asociados a las zonas donde existen
indicios de mercado negro?
Dicho esto, usted estimado lector cree que
¿es necesario esperar las elecciones para saber
el futuro de una región/localidad? ¿O en las
elecciones cosechamos los frutos de nuestra
falta de estrategia, falta de visión, falta de in-
yección de capital, falta de cambiar matriz de
producción agrícola, de brindar alternativas
formales de producción a una población que
crece y que cada año se enfrenta a la presión
de la demanda producto de Tratados de Libre
Comercio en el extranjero, de la mejora de
nuestro poder adquisitivo interno, de nuestras
cada vez más rigurosas regulaciones?
Las soluciones son transversales, y los go-
bernantes regionales y locales no son otra cosa
que el resultado de nuestras acciones. En mi-
nería tenemos la gran ventaja y bendición de
contar con todos los recursos, con los mejores
profesionales y consultoras a nuestra disposi-
ción a nivel mundial. Sólo debemos recordar
que nuestros proyectos no se van a vender
“por lo bueno que sean” sino también (yo diría
sobre todo) por el efecto económico que real-
mente van a llevar a localidades circundantes
a los mismos, y si ese efecto es el de desapa-
recer economías informales, por supuesto que
vamos a encontrar una gran oposición.
Para finalizar, comparto con ustedes mi
visión de lo que sería una secuencia bastante
sencilla para generar planes de acción: Con-
cepto->Estrategia->Plan->Táctica->Opera-
ción
Hoy por hoy, mecanismos financieros te-
nemos muchos (Canon, Obras por Impuestos,
Adelanto Social, Bonos al 4.75% anual, etc.),
plata no falta. Pero una cosa si es cierta, si se-
guimos trabajando de manera desarticulada,
en compartimientos estancos, vamos a cose-
char más de lo mismo. “La táctica sin estrate-
gia, es el ruido antes de la derrota”.
Si en realidad somos un País Minero, haga-
mos que la Minería sea Para Todos.
1 Informe 28-2016-SUNAT/5A1000,
2https://elcomercio.pe/politica/gobierno/ppk-puno-me-preocu-
pa-poquito-contrabando-245458
3http://visorsig.oefa.gob.pe/datos_DE/PM0203/PM020302/03/
IF/IF_078-2017-OEFA-DE-SDCA-CMVA.pdf
4www.fao.org/news/story/es/item/238690/icode/
5www.internationaloliveoil.org/documents/viewfile/9708-nor-
ma-english
6http://www2.caretas.pe/Main.asp?T=3082&S=&id=12&i-
dE=706&idSTo=0&idA=24150
7https://www.ceplan.gob.pe/documentos_/economia-infor-
mal-en-peru/
Géisers ubicados en
Moquegua
Pasto Grande
Capta agua limpia en zona alta y
trasvasa a Moquegua
Arequipa
Puno
Puno
Moquegua
Actual ubicación
proyecto Paltiture (en
Puno)
Cuenca del Valle El Tambo
Futura captación de agua
contaminada para Quellaveco

Articulo Mineria e Informalidad

  • 1.
    46 NOVIEMBRE 2018/ Nº 66 SOCIAL OSWALDO TOVAR CONSULTOR MINERO Si nos fijamos en perspectiva, el in- cumplimiento de cada uno de estos ru- bros brinda al “empresario” (de menor o mayor escala) un beneficio inmediato, pero a costa de terceros. A este beneficio se le llama “beneficio ilícito”, es decir, un beneficio que se obtuvo por incumpli- miento de regulaciones existentes. Un punto importante en la definición -y por eso está subrayada- es el concep- to de “tener la capacidad de acreditar el cumplimiento de regulaciones”, y como podrá apreciarse, cada uno de los rubros pueden acreditarse con documentos que van desde acreditación de pago de im- puestos, certificaciones ambientales, ho- mologaciones laborales, aseguramiento y control de calidad de diseños y de cons- trucción, etc. Es decir, “no sólo hay que serlo, sino parecerlo”. Como verán, el problema no es sólo de minería, sino cultural-económico transversal en toda la economía del Perú. Nuestro país ha sido -y cada vez menos- un país de “economía combi”, donde si bien existe un 12% formal, esta lidia con el gran mercado informal que representa un 80% y que compite de manera des- igual por costos no absorbidos (ahí tene- mos identificado un incentivo). Pero de lo que pocas veces se habla de manera conceptual y geopolítica es del tamaño y ubicación del mercado ne- gro, que es la otra frontera del mercado informal. ucho se habla de los esfuerzos de forma- lización de la minería informal, pero no recuerdo que antes de definir los planes de acción alguien se tome la molestia de escribir el concepto que tenemos que ensayar, discutir y socializar de manera positiva: La formalidad es la capacidad de po- der acreditar el cumplimiento de regula- ciones, en este orden: 1. Tributarias: pues el evadir impues- tos constituye un robo al Estado 2. Ambientales: pues la contamina- ción ambiental reduce la esperanza de vida de la población, y los rendimientos económicos presentes y futuros de otras economías aledañas. Es decir, el “ahorro ambiental” termina perjudicando a terce- ros hoy y mañana. 3. Salud y Seguridad Ocupacional: pues cuando se expone intencionalmente a los trabajadores a condiciones que re- duzcan su esperanza de vida constituye una forma de obtener beneficio ilícito . 4. Laborales: pues las cargas laborales del mercado formal permiten provisiones de jubilación y servicios de salud que en caso no se cumplan se pondrá en riesgo la atención oportuna del trabajador. 5. Técnicas: que implica diseñar y construir siguiendo todas las normas técnicas peruanas y en su defecto, las mejores prácticas aceptables interna- cionales. Sino se caen puentes, casas, colegios, etc. MINERÍA YLAS BARRERAS DE LA INFORMALIDAD Si la informalidad se manifiesta por el in- cumplimiento de algunas regulaciones y que esta tiene una gradualidad, es decir, a veces simplemente falta la mera acreditación del cumplimiento -y por eso nos cae una multa por olvidarnos el brevete en casa- la gradualidad implica que existirán unidades de producción que no sólo no puedan acreditar el cumplimien- to, sino que están en incumplimiento flagrante, premeditado y deliberado. Y son estas las que colindan ya no con la informalidad, sino con el mercado negro. El mercado negro es esa parte de nuestra economía donde “la vida no vale nada”, donde se comercializa productos del narcotráfico (no nos olvidemos que somos el segundo productor de cocaína del mundo, y eso tiene efectos desde el tipo de cambio, fallos judiciales, y hasta leyes del Congreso), trata de personas, productos de contrabando, pero también producción agríco- la contaminada ya sea por pesticidas como por agua contaminada, donde aterriza una avioneta de la SUNAT para hacer fiscalización de la pro- ducción de oro y un grupo de mineros informa- les los reciben en el altipuerto todos mostrán- doles sus pistolas y diciéndoles “gracias por su visita, váyanse”. En todos estos escenarios no es bienvenido el Estado, la SUNAT, la Ley, el control, la policía, etc. Uno de los problemas de intentar desarrollar proyectos mineros formales de mediana o gran escala es enfrentarse con un entorno/mercado que vive en un gran porcentaje en la informali- dad, lo que es sinónimo de tener un porcentaje de su economía también en mercado negro. M
  • 2.
    47NOVIEMBRE 2018 /Nº 66 SOCIAL Consulta: ¿A nadie se le ha ocurrido que esta agua contaminada, está a su vez contaminando de manera natural desde hace miles de años los suelos y los cultivos del Valle El Tambo? Resulta que entre febrero y mayo del 2017 el OEFA hizo una inspección en la zona y emi- tieron el Informe 078-2017-OEFA/DE-SD- CA-CMVA3 firmado por 10 (diez) profesiona- les, donde además de hacer muestreos al agua y suelos, hicieron -a pedido de la población- 7 (siete) muestras de tejido vegetal, 2 (dos) de ellas en Cocachacra (granos de arroz), y 1 (una) en Dean Valdivia (olivo fruto), determinándose que: • Las muestras de arroz contienen 0.2 y 0.8 mg/kg de Arsénico, sobrepasando el límite máximo de 0.2 mg/kg señalado por el Codex Alimentario4 . • La muestra de aceituna contiene 0.8 mg/ kg de Arsénico, sobrepasando el límite de 0.1 mg/kg del Consejo Internacional de Aceitunas5 . En otras palabras, si deseamos exportar ese arroz y esas aceitunas a mercados internaciona- les, nos la van a observar. Y no por negligencia de los agricultores, sino porque las condiciones naturales del valle son así, la propia agua ya viene contaminada, por lo tanto, la producción también tiene riesgo de estar contaminada. De la misma forma que sucedió con los primeros envíos de “alcachofa orgánica” del Valle del Mantaro a USA (resulta que tenían Arsénico6 ). CUENCA DEL VALLE EL TAMBO Actual ubicación proyecto Paltiture (en Puno) Géisers ubicados en Mquegua Futura captación de agua contaminada para Quellaveco Pasto Grande Capta agua limpia en zona alta y trasvasa a Moquegua La minería moderna y formal, lleva desa- rrollo, lleva modernidad, lleva al Estado, a la SUNAT, a la Fiscalía, a la Policía, a la Pren- sa… lleva al Estado. Yo les hago una pregunta de sentido común: En los lugares donde exis- ten economías que giran en torno al mercado negro, ¿alguno de ustedes cree que serán bien recibida la minería formal? En este artículo veremos por qué es im- portante tratar de entender el porqué de los resultados en las elecciones en cada región o localidad, antes de criticar la poca racionali- dad (aparente) en dichas preferencias del con- sumidor. Finalmente, recordemos cuán cierto -y en el mejor sentido de la expresión- tiene la frase “cada pueblo tiene al gobernante que se merece”, y es que ya sea por prevalencia de la oposición (el voto “anti”), o por elección, la democracia brinda un mensaje muchas veces no tan oculto del por qué la población prefiere uno u otro tipo de gobernante. Revisemos algunos casos: Puno No es ningún secreto que Puno vive del co- mercio, pero según SUNAT1 , el 43% del con- trabando nacional ingresa por Puno, seguido por el Callao con el 25%. Esto implica una real dependencia de su economía hacia un mercado que a través de los años depende de la debilidad de los controles aduaneros; y en el hipotético caso en que el control aduanero se incremente o el porcen- taje de contrabando se reduzca drásticamente de un año a otro, definitivamente existirá una crisis económica que el mercado no podrá afrontar. Queramos o no, existe una economía que gira alrededor de una actividad eminen- temente informal, no es ningún secreto, y sin ofender a nadie. En ese escenario podemos postular a dos candidatos: “Candidato A” que promete elimi- nar el contrabando, llevar a la SUNAT, poner en estado de emergencia a la región para elimi- nar el contrabando y la trata de blancas en La Rinconada; y por otro lado a un “Candidato B” que promete no colisionar con el contrabando, enfrentarse permanentemente a Lima, que es accionista de alguna empresa minera informal, que tiene maquinaria para minería informal, que tiene camiones sin pla- ca, o que en tono de gracia dice “no me preocupa un poquito de contrabando”2 , etc etc. Bueno, no está di- fícil la respuesta. ¿Queremos un ambien- te promotor de inversiones formales? Pues primero tendremos que desarrollar estrategia de acciones pa- ralelas y transversales para que dicha localidad se de- sarrolle dentro de una eco- nomía formal y que no persista la necesidad de un líder que tenga una posición Anti-Estado. Recordemos que muchas veces las sociedades se vuelcan a la informalidad por la insatisfac- ción del desempeño del Estado, por su falta de inversión en capital, por inexistencia de in- centivos en la interacción con las instituciones estatales, en corto: por que el Estado algunas veces no le sirve para nada. VALLE EL TAMBO Este hermoso valle, donde no sólo está ubica- do el proyecto minero Tía María, sino la se- gunda relavera de Cerro Verde recientemente inaugurada el 2015, la mina de cobre Chapi (Pampa de Cobre), la mina Tucari (Aruntani), el proyecto minero San Gabriel, y Los Calatos, la Presa Pasto Grande (con su trasvase de agua hacia Moquegua), el proyecto de embalse Pal- titure; y si bien desemboca al Océano Pacífico en Arequipa, al subir en dicha cuenca pasa por Moquegua y llega hasta Puno tanto en el extre- mo norte como sur, pasando previamente por una zona volcánica con varias emanaciones de géisers que contaminan el agua del cauce con Boro, Arsénico entre otros. En este valle existen 44 géisers (según IN- GEMMET) con emanaciones que van desde 22 hasta 91 °C, contenido de Boro hasta 48 mg/L, Litio hasta 28 mg/L (ojo con esto), Clo- ruro hasta 14,000 mg/L, Sodio hasta 9,000 mg/L, totalizando un caudal de 50 L/s de estas aguas termales vertidas de manera natural a la cuenca y contaminando el agua.
  • 3.
    48 NOVIEMBRE 2018/ Nº 66 SOCIAL Recordemos que uno de los efectos del ar- sénico en el organismo es la reducción de la producción de glóbulos rojos (anemia), y a lo mejor es una de las razones por las que entre 60% y 80% de niños menores de 3 años de los distritos de la cuenca como son Cocachacra, Polobaya, Yarabamba, Puquina, Omate, Pun- ta de Bombón, etc. tienen anemia según cifras oficiales del MINSA de junio 2018. Entonces, en un entorno que de manera natural se están generando productos agríco- las que no van a pasar controles fitosanitarios, ¿usted estimado lector cree que será bienve- nida la gran inversión que además trae a la SUNAT, SENASA, OEFA, Policía, Fiscalía, etc.? Una alternativa de solución puede ser el de voltear el escenario y pensar en generar economías con los recursos que se tiene, por ejemplo: a. El proyecto de represa Paltiture ha sido ubicado con buen criterio civil-hidrológico tan arriba en la cuenca que se localiza en Puno, y ello ha llevado a que un alcalde dis- trital de Puno interponga una medida cautelar impidiendo su construcción hasta la fecha. Conocido este escenario, se puede reubicar el embalse ligeramente aguas abajo pero antes de la aparición de los géisers, y contemplar en el proyecto un entubado del agua limpia recolectada. b. Aguas más abajo se tiene la presencia de géisers, con ellos se podrían generar dos productos de valor, por un lado, se puede pre- cipitar las sales de boro (para fabricación de vidrio borosilicato) y litio que de ellas ema- nan (falta hacer los cálculos técnicos y econó- micos), pero además, con el calor de dichas emanaciones podría generarse energía geo- térmica, justamente esa zona está catalogada por INGEMMET como región geotérmica. c. Aguas más abajo, y por efecto del agua limpia entubada, se puede generar energía hi- droeléctrica, por cada 1000 L/s y una caída de 1000 m se puede generar aproximadamente 9 Mw de potencia hidroeléctrica, y con la ven- ta de dicha energía co-pagar el tratamiento químico u ósmosis necesaria para tener agua limpia de riego al final de la cuenca de El Tambo. Tenemos que empezar a ver al agua como un insumo más en la cadena de produc- ción (así como la mano de obra, la electrici- dad, el petróleo), y como tal no tiene por qué ser gratis, “sin agua no produzco”. d. Finalmente, en la parte baja del valle (Cocachacra), debido a que los suelos ya es- tán contaminados, se podría instalar terrazas horizontales hechas de gavionería (andenes) y así generar una nueva superficie agrícola con productos de mucho mayor valor unitario (que pague tanta inversión) para exportación. Dejemos atrás el slogan “consume lo que el Perú produce” y demos un paso adelante con “produce lo que el Mundo requiere”. Con este concepto habrá que hacer cálcu- los, pensando “inyectar el mínimo capital po- sible” y a su vez “generar el mayor volumen de ventas formales a través del cambio en la matriz de producción” (entiéndase que no se va a sembrar ni papa ni arroz). Como verán, no es una ecuación que la resuelve un solo sector (ejem MINAGRI) sino que debe manejarse de forma intersectorial (INGEMMET, MINEM, MINAGRI, MINSA), y justamente esa es una debilidad actual del Estado: problemas como este suelen tradicionalmente manejarse de ma- nera unisectorial. Con una visión holística del entorno podría- mos considerar que el proyecto Tía María no sólo se va a vender “por sus beneficios macro- económicos y su probada inocuidad ambien- tal”, sino que es el propio Estado quien tiene que asumir un rol estadista y generar un Plan Estratégico de Desarrollo, apalancado por sus recursos naturales (minería y geotermia) que permita revertir la condición de informalidad económica que de manera natural existe en la zona, y eventualmente evaluar la posibilidad de generar subsidios cruzados entre minería, energía, agricultura, industria, y hasta turismo. Es decir, que con parte de la renta minera se co-pague el agua que por ser escasa y de mala calidad resulta siendo cara como insumo de producción. OTRAS ZONAS En el informe “La economía informal en el Perú”7 publicado por CEPLAN el año 2016 se muestran valiosos datos sobre las caracte- rísticas y efectos de la informalidad en el Perú, entre ellos se puede apreciar que departamen- tos como Huancavelica, Ayacucho, Cajamar- ca, Puno, Amazonas, Apurímac, Huánuco, San Martín tienen las mayores tasas de empleo in- formal lo que a juicio personal también irían de la mano con mayor probabilidad de existen- cia de mercado negro. Entonces, la misma oposición va a ocurrir en todas las áreas de nuestro país donde se desarrolla cultivo intensivo de hoja de coca, de amapola, minería ilegal, contrabando, etc. En esos lugares, la minería formal nunca va a ser bien recibida simplemente “porque ex- ponemos sus debilidades” (les malogramos el negocio). Ahora demos un paso más adelante, haga- mos una correlación entre la oposición que la izquierda tiene sobre nuestros proyectos mine- ros. Acá tendremos por siempre un punto de desencuentro, pues por definición la izquierda -por una cuestión de principios- siempre com- batirá al capitalismo (minería, hidrocarburos, etc). Y en lo personal estoy apreciando que cuando existe oposición de la izquierda so- bre un nuevo proyecto minero de magnitud, aparece “de la nada” la oposición violenta del mercado informal. Es como si se crease una alianza simbiótica para rechazar los proyectos, la izquierda por sus convicciones combate al capitalismo, y el mercado negro combate -por sus necesidades- el ingreso de la formalidad. Planteo la siguiente hipótesis ¿acaso los es- cenarios más violentos no han estado en su mayoría asociados a las zonas donde existen indicios de mercado negro? Dicho esto, usted estimado lector cree que ¿es necesario esperar las elecciones para saber el futuro de una región/localidad? ¿O en las elecciones cosechamos los frutos de nuestra falta de estrategia, falta de visión, falta de in- yección de capital, falta de cambiar matriz de producción agrícola, de brindar alternativas formales de producción a una población que crece y que cada año se enfrenta a la presión de la demanda producto de Tratados de Libre Comercio en el extranjero, de la mejora de nuestro poder adquisitivo interno, de nuestras cada vez más rigurosas regulaciones? Las soluciones son transversales, y los go- bernantes regionales y locales no son otra cosa que el resultado de nuestras acciones. En mi- nería tenemos la gran ventaja y bendición de contar con todos los recursos, con los mejores profesionales y consultoras a nuestra disposi- ción a nivel mundial. Sólo debemos recordar que nuestros proyectos no se van a vender “por lo bueno que sean” sino también (yo diría sobre todo) por el efecto económico que real- mente van a llevar a localidades circundantes a los mismos, y si ese efecto es el de desapa- recer economías informales, por supuesto que vamos a encontrar una gran oposición. Para finalizar, comparto con ustedes mi visión de lo que sería una secuencia bastante sencilla para generar planes de acción: Con- cepto->Estrategia->Plan->Táctica->Opera- ción Hoy por hoy, mecanismos financieros te- nemos muchos (Canon, Obras por Impuestos, Adelanto Social, Bonos al 4.75% anual, etc.), plata no falta. Pero una cosa si es cierta, si se- guimos trabajando de manera desarticulada, en compartimientos estancos, vamos a cose- char más de lo mismo. “La táctica sin estrate- gia, es el ruido antes de la derrota”. Si en realidad somos un País Minero, haga- mos que la Minería sea Para Todos. 1 Informe 28-2016-SUNAT/5A1000, 2https://elcomercio.pe/politica/gobierno/ppk-puno-me-preocu- pa-poquito-contrabando-245458 3http://visorsig.oefa.gob.pe/datos_DE/PM0203/PM020302/03/ IF/IF_078-2017-OEFA-DE-SDCA-CMVA.pdf 4www.fao.org/news/story/es/item/238690/icode/ 5www.internationaloliveoil.org/documents/viewfile/9708-nor- ma-english 6http://www2.caretas.pe/Main.asp?T=3082&S=&id=12&i- dE=706&idSTo=0&idA=24150 7https://www.ceplan.gob.pe/documentos_/economia-infor- mal-en-peru/
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    Géisers ubicados en Moquegua PastoGrande Capta agua limpia en zona alta y trasvasa a Moquegua Arequipa Puno Puno Moquegua Actual ubicación proyecto Paltiture (en Puno) Cuenca del Valle El Tambo Futura captación de agua contaminada para Quellaveco