La Revolución Artiguista formó parte de la Revolución del Río de la Plata iniciada en 1810. Dirigentes descontentos en Buenos Aires tomaron el poder en nombre del pueblo e invocando al rey prisionero, pero se encontraron con rechazo de otros territorios como Montevideo. José Gervasio Artigas lideró la Revolución Oriental para apoyar inicialmente a Buenos Aires, pero luego la revolución tomó un camino propio aunque Artigas no buscaba la independencia de Uruguay.