El documento expone graves acusaciones de corrupción dentro de la Asamblea Regional del Gran Chaco Tarijeño, revelando conexiones ilícitas entre asambleístas, funcionarios y contratistas. Un testigo proporciona detalles sobre sobornos y explotación de posiciones de poder relacionados con la supervisión de la construcción del estadio provincial de fútbol en Yacuiba, donde se menciona un pago de 30,000 dólares a una funcionaria para favorecer la adjudicación de contratos. A pesar de las evidencias y denuncias, no ha habido investigaciones por parte de las autoridades competentes hasta la fecha.