Este documento explica la noción bíblica de autoridad delegada. Indica que Dios ha delegado su autoridad en varios líderes como gobernantes, patrones, esposos, padres y pastores. También enfatiza la importancia de obedecer y someterse humildemente a esta autoridad delegada, ya que rechazarla es rechazar a Dios mismo. Finalmente, invita a una reflexión personal sobre la propia actitud hacia las diversas autoridades y el grado de obediencia y sumisión.