El documento discute la importancia de la autoridad y la obediencia a la autoridad de Dios. Argumenta que la desobediencia a la autoridad de Dios llevó al pecado y la caída del hombre. También enfatiza que para servir a Dios, se debe someter a su autoridad y a las autoridades que él ha establecido, como los padres, líderes de la iglesia y gobiernos. La rebelión contra la autoridad es igual a la rebelión contra Dios.