Las semillas de chía, valoradas por su alto contenido en ácidos grasos omega-3 y omega-6, son beneficiosas para la digestión y ayudan a controlar el apetito. Se recomienda consumirlas hidratadas antes de las comidas para maximizar su efecto saciante. Estas semillas, que fueron altamente valoradas en la antigua dieta azteca, son versátiles y pueden incorporarse fácilmente en diversas preparaciones.