La balanza es una palanca de brazos iguales que permite medir masas mediante el establecimiento de un equilibrio entre dos cuerpos. Se desarrolló hace 3500 años en Egipto para facilitar el comercio y las actividades de intercambio, y desde entonces ha evolucionado de un instrumento mecánico a uno electrónico de alta precisión que se utiliza no solo para la venta de alimentos sino también en laboratorios y manufactura.