El municipio Ébano
UBICACIÓN Y EXTENSIÓN, ORIGEN DEL NOMBRE, ORÍGENES, MEDIOS
FÍSICOS, DESCUBRIMIENTO DEL PETRÓLEO Y POZO ¨LA PEZ NO. 1¨
Datos
EMPEZAR
• Nombre del Alumno:
Luis Antonio Cordero Hernández
• Grado y Grupo:
1° ¨A¨
• Taller:
Informática
• Nombre del profesor:
Humberto Vega
Índice
 Ubicación y Extensión de Ébano, San Luis Potosí.
 Origen del nombre de Ébano.
 Orígenes
 Medio físico; Orografía y Hidrografía.
 Medio físico; Flora y Fauna
 Descubrimiento del petróleo
 Pozo ¨La Pez¨ No. 1
Ébano, pueblo que vio nacer el primer
pozo petrolero que acabó en chorros de
corrupción
• 1ra Parte
• EL DESCUBRIMIENTO DEL ORO NEGRO
• DE EBANO PARA MEXICO Y EL MUNDO
Fuentes de información
Ubicación y Extensión territorial
El municipio de Ébano se localiza en la parte
este del estado de San Luis Potosí. Tomando
en cuenta lo que indica el mapa mexicano
sobre su posición geográfica, dicho municipio
se encuentra situado entre las coordenas 22°
13' latitud norte y 98° 23' longitud oeste. En
cuanto a la extensión territorial que forma al
municipio de Ébano, ésta de aprox. 694.68
kilómetros cuadrados y se encuentra a una
altura promedio de 50 metros sobre el nivel
del mar.
Ébano limita al norte, este y sur con el estado
de Veracruz y al oeste con Tamuín.
Inicio
Origen del nombre de Ébano
Se cuenta que en medio del paraje de la huasteca, en el que no existía ningún punto de referencia, al pie de las vías del
ferrocarril donde descendían los trabajadores para ir a trabajar a los pozos petroleros recién descubiertos por el magnate
norteamericano Edward L. Doheny, había crecido un enorme árbol de Ébano donde los obreros se protegían del sol mientras
esperaban la llegada del tren de Valles para regresar a Tampico, o a que llegara el armón (pequeño carrito que corría sobre
rieles impulsado por un motor de gasolina de pocos caballos y que iba del campo petrolero a las vías del ferrocarril a por los
obreros y materiales de trabajo) para llevarlos a su centro de trabajo a unos 5 km de distancia.
La temperatura promedio al año en este municipio es de 38 ºC, motivo por el cual los trabajadores que llegaban en el tren que
venía de paso de Tampico a Valles pedían al maquinista que los bajara "en el ébano", de allí de manera coloquial e
inconsciente se le fue dando ese nombre a este lugar donde subían y bajaban los trabajadores del tren. Alguna señora puso al
pie de la espesa sombra de aquel árbol un comal, su brasero y alguna banca para ofrecer comida y bebidas a los trabajadores
que allí esperaban su transporte, por lo que ese árbol de ébano se convirtió en el único punto común de referencia en medio
del monte.
Posteriormente, cuando las necesidades de movilidad y transporte de materiales, herramientas, máquinas y mercancías creció
junto con la población, se construyó una pequeña estación de ferrocarril y desde entonces empezó a aparecer en los
documentos formales del ferrocarril el nombre de El Ébano como una parada oficial del tren.
La importancia de aquella estación era tal que la colonia donde se ubica lleva hasta la actualidad el nombre de "La Estación",
debido a que en aquella época no existía ninguna comunicación por carretera ni a Tampico ni a Ciudad Valles, las dos
poblaciones importantes más cercanas. Toda la comunicación con el primer campo petrolero mexicano era por medio del tren.
En 1973, los trabajadores del taller de carpintería de la zona industrial de Petróleos Mexicanos del municipio de Ébano
obsequiaron al Presidente de la República, Luis Echeverría Álvarez, con un enorme escritorio que era en sí mismo una auténtica
obra de arte. Estaba elaborado con esta madera preciosa y mostraba en su superficie un paisaje de los campos petroleros
labrado mediante la técnica de repujado y empalillado.
Orígenes
El apogeo de la gran cultura huasteca, zona de gran riqueza agrícola y productora de
un arte extraordinario, ocurrió entre el año 200 a.C., y en el 900 de la presente era, esto
es mil años de desarrollo constante y sostenido.
Durante esta larga época recibió fuerte influencia Tolteca, Chichimeca por el norte, y
después Mexica por la irrupción de los nahoas mexicanos en la primera mitad del siglo
XV, pues estos dominaron a los huastecos y les impusieron una situación de vasallaje
que duró hasta la conquista española en 1521, Cortés, mismo en persona, fue a la
huasteca a terminar con la dominación Azteca y a continuarla con la dominación
española manifestada en la mano férrea de los Encomenderos.
El centro más importante de la cultura huasteca lo fue la región de Tamuín y en esa
zona existen algunas poblaciones y centros ceremoniales de diversas categorías, se
mencionan nombres de ciudades, unas ya desaparecidas. De otras sólo existen sus
importantes ruinas y otras fueron repobladas durante la época colonial con los nombres
todavía huastecos que conocemos.
Muchas de las villas y ciudades de la huasteca fueron fundadas en las inmediaciones
de las ciudades huastecas prehispánicas, una de ellas es la actual Ciudad de Ébano,
las ruinas arqueológicas de Ébano corresponden al pueblo huasteco de Tamatao.
Orografía y Hidrografía
Orografía: Se encuentra totalmente en una gran planicie denominada
Llanura Costera del Golfo Norte, con pendientes que van de suaves a planas,
no existen plegamientos orográficos de importancia en la zona, a excepción
del llamado cerro de la Paz.
Hidrografía: El río Pánuco, se localiza en la parte sur del municipio en su paso
por sus tierras recibe el nombre de río Oviedo.
Al norte se encuentra una pequeña porción del río Tamesí, que en su paso por
el municipio de Ébano recibe el nombre de río Jopoy.
Al sur de la cabecera municipal existen las Lagunas llamadas: del Pez,
Chajoy, laguna Seca y La laguna Iguala.
Flora y Fauna
Flora: El tipo de vegetación predominante lo forman los pastizales cultivados, como son:
estrella africana, guinea, pangola y buffel, tulanes y selva baja caducifolia.
Fauna: La fauna se caracteriza por las especies dominantes como: víboras de cascabel,
liebres, cotorros, tordos, coraluba, colibríes, tlacuaches, conejos, venados, gato montés y
coyotes.
Descubrimiento del Petróleo
Si los conquistadores españoles vinieron tras el oro, los imperialistas anglosajones del siglo pasado llegaron
tras el petróleo.
El significado de la palabra petróleo es aceite de piedra. Los indios de América lo utilizaban para
impermeabilizar sus canoas, como incienso, medicina o como dentífrico (totonacas de Papantla). Además,
se le atribuía gran valor económico, debido a que en 1784 Antoine Quinquet perfeccionó la lámpara
iluminante utilizando petróleo como combustible y se generalizó su uso.
El 16 de abril de 1890 se inauguró la vía del Ferrocarril Central San Luis-Tampico, donde se estableció una
parada en El Ébano. Esta obra fue realizada por la compañía Southern Pacific de EE.UU., que también
construyó las obras portuarias de Tampico. El administrador del ferrocarril, el Sr. A.A. Robinson, comunicó a su
amigo californiano Edward Laurence Doheny el descubrimiento de chapapote cerca de la vía en la región
del Ébano y lo invitó a venir.
Edward Laurence Doheny, un aventurero buscador de plata, oro y petróleo, hizo el viaje desde Los Ángeles,
California, hasta Tampico en compañía del geólogo Charles A. Canfield y comprobó la información que le
hizo llegar su amigo Robinson (Gerente del Ferrocarril). Al saber que El Tulillo estaba en venta, decidió invertir
sus ahorros y además consiguió dinero en las oficinas generales del Ferrocarril Central en la Cd. de México.
Regresó a Ébano acompañado del gerente Sr. A.A. Robinson y ofreció $300 000,°° por la hacienda de El
Tulillo con sus ranchos La Dicha, La Pez y Chijolito, una superficie de 118 000 Has. Pagó a razón de 1,25 pesos
por hectárea y empezó los trabajos de exploración.
Con su socio Charles A. Canfield formó la compañía “Ébano Fuel” que autorizó el Departamento de minas
del Gobierno de Porfirio Díaz. Los favoreció el decreto de la ley del petróleo del 24 de diciembre de 1901.
Pozo ¨La Pez¨ No.1
En 1901, la compañía inicia los trabajos de perforación, el 1 de abril se perfora el primero de 19 pozos, el “Uno Dicha”, obteniendo muy poca producción en
este proyecto, por lo que Doheny estuvo a punto de irse a la quiebra. La compañía “Ébano Fuel” perdió 2,5 millones de dólares.
A fines de 1901, el ministro de Hacienda José Ives Limantour giró un oficio para que una comisión de geólogos investigara las posibilidades petrolíferas de
México, con el propósito de vigilar los trabajos de las 2 compañías autorizadas: la Mexican Petróleum Co. en Ébano y la del inglés Weetman Dickinson
Pearson. Nombraron para esa comisión a los geólogos Juan Villarelo y Ezequiel Ordóñez. En 1902, un accidente ferroviario impide al Ing. Ordóñez llevar la
información. Cuando logró hacerlo, su compañero ya había entregado la información errónea (tal vez lo hizo a propósito para beneficio de la compañía de
Doheny) de que en México no había petróleo. Cuando Ordóñez se presentó en México para rectificar los informes de su compañero, no le dieron crédito y
le despidieron del Instituto Geológico de México.
Doheny al darse cuenta de la injusticia que habían cometido con Ezequiel Ordóñez y sabiendo de sus conocimientos en materia petrolífera, lo contrató para
que trabajara en la Mexican Petroleum Co. Con el asesoramiento del Ing. Ordóñez se intensificaron los trabajos en Ébano, pero desgraciadamente la
compañía había perdido 2,5 millones de dólares en la perforación de los 19 pozos anteriores, además los accionistas de California no querían invertir más
dinero a la compañía y los bancos estadounidenses se negaban a otorgar mas créditos a la Mexican Petróleum Co., por lo que Doheny decidió suspender
los trabajos y dejar solo el personal estrictamente necesario para vigilancia.
A pesar de todo esto, Doheny no se dio por vencido y acudió a su amigo Gerardo Meade, consejero del Banco de San Luis Potosí S.A., para que intercediera
en su favor a fin de que esa institución le prestara $50 000,°° en oro.
Una conversación que sostuvieron una noche en el mes de diciembre de 1903 los señores Doheny, Canfield y el Ing. Ezequiel Ordóñez, cambió el destino de
la Mexican Petróleum Co. Ezequiel Ordóñez convenció a los demás de que el sitio ideal para encontrar petróleo era lo más cercano al cerro de la Pez,
donde se encontraban dos chapapotes (charcos de petróleo crudo) denominados “picis fontis” que en 1612 fueron localizados por el cartógrafo flamenco
Abraham Ortelius.
Ordóñez, basándose en los estudios hechos, aconsejó suspender los trabajos de la llanura entre el “Cerro de la Dicha”, la Estación de Ébano y la laguna,
para que se empezara a perforar al pie del “Cerro de la Pez”. Doheny y Canfield consideraban esta idea descabellada, imposible de llevar a cabo. Después
de muchas discusiones, Ezequiel Ordóñez los convenció y se acordó salir al “Cerro de la Pez” a la mañana siguiente.
Sirviéndose de diversos medios de transporte, Doheny, Canfield, Ordóñez y Herbort Wylie (brazo derecho de Doheny), llegaron al pie del Cerro. En cuanto
llegaron a su destino, Ezequiel Ordóñez se dirigió a un chapapote y a unos cuantos metros del cantil de lava, al pie mismo de la colina, indicó a sus
compañeros el lugar donde deberían perforar, aunque esta localización motivó nuevamente las protestas de los norteamericanos y tuvo que volverlos a
convencer.
Después de numerosas dificultades, se logró transportar la maquinaria. Considerando el paisaje natural de selva baja y que el transporte más usual eran
“bestias de carga”, pocos días después comenzó la perforación. A 177,3 metros se hizo la primera localización arrojando una producción de 28 barriles
diarios. El 3 de abril de 1904, a una profundidad de 501,60 metros, brotó el pozo denominado “La Pez” número 1, lanzando un chorro de petróleo a 15 metros
de altura, con una producción de 1500 barriles diarios que se sostuvo durante varios años.
Este hecho sin precedente, concede el honor a Ébano de ser “La cuna del petróleo de México”. Gracias a la intervención tenaz del ingeniero mexicano
Ezequiel Ordóñez y a la aportación de capital mexicano, empezó comercialmente la producción del petróleo en la República Mexicana.
1ra Parte
Este es el paraíso petrolero que en sus inicios dio gloria al país y riqueza a los
imperialistas. Después a los líderes petroleros cuyas manos fueron cortadas de tajo por el
sexenio salinista. Pero ahí ya no había nada, todo se lo habían llevado.
Hoy sólo queda un museo y la historia digna de ser contada para que no vuelva a
suceder otro saqueo similar.
Si a 75 años de la expropiación petrolera de Lázaro Cárdenas del Río, Petróleos
Mexicanos (Pemex) vive uno de sus momentos más cruciales, casi en bancarrota, qué
se podría esperar del pueblito donde se perforó el primer pozo petrolero del país.
Ébano se encuentra en el olvido total de las autoridades federales. Sus casas de estilo
francés son parte ya de un enorme museo y sus calles están sin pavimento y olvidadas
como antes y después, como siempre, porque el imperio del petróleo sólo benefició a
unos cuantos, pero el pueblo continúa su eterno peregrinar de pobreza y desempleo.
Hoy como cada 18 de marzo de cada año se festeja la Expropiación Petrolera; los niños
y jóvenes de las escuelas ebanenses desfilan frente al busto de Tata Lázaro, el más
grande héroe nacional, con vistosos trajes y pompas, a los acordes de la banda de
guerra. Cada año se exalta a la patria y al petróleo que presuntamente es de todos
mexicanos desde 1934.
DESCUBRIMIENTO DEL ORO NEGRO
Para 1901, tras la autorización del Congreso de la Unión mediante decreto, y tras
dar el general Porfirio Díaz las primeras concesiones al norteamericano Edward
Lawrence Doheny y al inglés Whitman Dickinson, se perfora el primero de 19 pozos,
el “1 Dicha”, pero con poca producción que la compañía perdió 2.5 millones de
dólares y estaba a punto de quiebra cuando sucedió el milagro del pozo “La pez
1”.
La compañía Doheny no se dio por vencida, sus expertos le habían dicho que en
Ébano no había petróleo, sin saber que estaba parado sobre una verdadera mina
de oro negro, encontrada tiempo después por el geólogo Ezequiel Ordoñez. La
idea de perforar al pie del Cerro la Pez parecía descabellada, pero los
exploradores obedecieron las órdenes de Ordoñez.
Al pie mismo de la colina ordenó a sus compañeros dónde debían perforar. Con
enormes dificultades llevaron la maquinaria. Se usaban bestias de carga en aquel
paradisiaco paisaje de selva, donde se hizo la primera localización que arrojó una
producción de 28 barriles diarios. El 3 de abril de 1904 a una profundidad de 501.60
metros brotó el pozo “La pez 1” que lanzó un chorro de 15 metros de altura y tuvo
una producción de mil 500 barriles diarios, que se sostuvo por varios años.
DE EBANO PARA MEXICO Y EL
MUNDO
Hacia 1906 Ébano fue creciendo como campo petrolero, llegaban trabajadores de
todo el país, de diversos ramos, impresionados por la enorme riqueza de aquel pueblito.
Riqueza aparente, porque ya se marcaban las infaltables clases sociales: los jefes
petroleros vivían en suntuosas construcciones con materiales franceses y un obrero vivía
en una modesta casita de madera. El Casino Petrolero era para los más ricos, y la zona
rosa allá cerca de las vías recibía a los que sedientos como náufragos, se curaban de
las enormes jornadas en los pozos de exploración.
La primera refinería de asfalto en América Latina la instaló Doheny en Ébano, ubicada
en lo que fue el cuartel militar. De ahí salió el material para pavimentar ciudades como
Monterrey, Tampico, México, Puebla, Guadalajara y Morelia, además de San Francisco
y Nueva York.
Paradójicamente, en esa bonanza de 1906 que llegó a la producción que casi rebasó
el millón de barriles anuales, se registró una terrible epidemia, la fiebre amarilla mató a
muchas personas y llegaron familias de Cerritos y el Altiplano para repoblar el lugar.
Actualmente y mermada la actividad petrolera, en los campos donde antes se veía a
los obreros se han instalado tiendas de conveniencia. De la riqueza que prevaleció en
aquel entonces no queda nada en este pueblo, que fue cuna del petróleo nacional y
gloria de la nación.
Fuentes de Información:
http://www.e-local.gob.mx/work/templates/enciclo/EMM24sanluispotosi/historia.html
http://www.e-local.gob.mx/work/templates/enciclo/EMM24sanluispotosi/municipios/24016a.html
http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%89bano_(municipio)
http://www.municipios.mx/San-Luis-Potosi/Municipio-de-Ebano-en-San-Luis-Potosi.html
http://www.gaceta.mx/noticia.aspx?idnota=52111

Ébano SLP

  • 1.
    El municipio Ébano UBICACIÓNY EXTENSIÓN, ORIGEN DEL NOMBRE, ORÍGENES, MEDIOS FÍSICOS, DESCUBRIMIENTO DEL PETRÓLEO Y POZO ¨LA PEZ NO. 1¨ Datos EMPEZAR
  • 2.
    • Nombre delAlumno: Luis Antonio Cordero Hernández • Grado y Grupo: 1° ¨A¨ • Taller: Informática • Nombre del profesor: Humberto Vega
  • 3.
    Índice  Ubicación yExtensión de Ébano, San Luis Potosí.  Origen del nombre de Ébano.  Orígenes  Medio físico; Orografía y Hidrografía.  Medio físico; Flora y Fauna  Descubrimiento del petróleo  Pozo ¨La Pez¨ No. 1 Ébano, pueblo que vio nacer el primer pozo petrolero que acabó en chorros de corrupción • 1ra Parte • EL DESCUBRIMIENTO DEL ORO NEGRO • DE EBANO PARA MEXICO Y EL MUNDO Fuentes de información
  • 4.
    Ubicación y Extensiónterritorial El municipio de Ébano se localiza en la parte este del estado de San Luis Potosí. Tomando en cuenta lo que indica el mapa mexicano sobre su posición geográfica, dicho municipio se encuentra situado entre las coordenas 22° 13' latitud norte y 98° 23' longitud oeste. En cuanto a la extensión territorial que forma al municipio de Ébano, ésta de aprox. 694.68 kilómetros cuadrados y se encuentra a una altura promedio de 50 metros sobre el nivel del mar. Ébano limita al norte, este y sur con el estado de Veracruz y al oeste con Tamuín. Inicio
  • 5.
    Origen del nombrede Ébano Se cuenta que en medio del paraje de la huasteca, en el que no existía ningún punto de referencia, al pie de las vías del ferrocarril donde descendían los trabajadores para ir a trabajar a los pozos petroleros recién descubiertos por el magnate norteamericano Edward L. Doheny, había crecido un enorme árbol de Ébano donde los obreros se protegían del sol mientras esperaban la llegada del tren de Valles para regresar a Tampico, o a que llegara el armón (pequeño carrito que corría sobre rieles impulsado por un motor de gasolina de pocos caballos y que iba del campo petrolero a las vías del ferrocarril a por los obreros y materiales de trabajo) para llevarlos a su centro de trabajo a unos 5 km de distancia. La temperatura promedio al año en este municipio es de 38 ºC, motivo por el cual los trabajadores que llegaban en el tren que venía de paso de Tampico a Valles pedían al maquinista que los bajara "en el ébano", de allí de manera coloquial e inconsciente se le fue dando ese nombre a este lugar donde subían y bajaban los trabajadores del tren. Alguna señora puso al pie de la espesa sombra de aquel árbol un comal, su brasero y alguna banca para ofrecer comida y bebidas a los trabajadores que allí esperaban su transporte, por lo que ese árbol de ébano se convirtió en el único punto común de referencia en medio del monte. Posteriormente, cuando las necesidades de movilidad y transporte de materiales, herramientas, máquinas y mercancías creció junto con la población, se construyó una pequeña estación de ferrocarril y desde entonces empezó a aparecer en los documentos formales del ferrocarril el nombre de El Ébano como una parada oficial del tren. La importancia de aquella estación era tal que la colonia donde se ubica lleva hasta la actualidad el nombre de "La Estación", debido a que en aquella época no existía ninguna comunicación por carretera ni a Tampico ni a Ciudad Valles, las dos poblaciones importantes más cercanas. Toda la comunicación con el primer campo petrolero mexicano era por medio del tren. En 1973, los trabajadores del taller de carpintería de la zona industrial de Petróleos Mexicanos del municipio de Ébano obsequiaron al Presidente de la República, Luis Echeverría Álvarez, con un enorme escritorio que era en sí mismo una auténtica obra de arte. Estaba elaborado con esta madera preciosa y mostraba en su superficie un paisaje de los campos petroleros labrado mediante la técnica de repujado y empalillado.
  • 6.
    Orígenes El apogeo dela gran cultura huasteca, zona de gran riqueza agrícola y productora de un arte extraordinario, ocurrió entre el año 200 a.C., y en el 900 de la presente era, esto es mil años de desarrollo constante y sostenido. Durante esta larga época recibió fuerte influencia Tolteca, Chichimeca por el norte, y después Mexica por la irrupción de los nahoas mexicanos en la primera mitad del siglo XV, pues estos dominaron a los huastecos y les impusieron una situación de vasallaje que duró hasta la conquista española en 1521, Cortés, mismo en persona, fue a la huasteca a terminar con la dominación Azteca y a continuarla con la dominación española manifestada en la mano férrea de los Encomenderos. El centro más importante de la cultura huasteca lo fue la región de Tamuín y en esa zona existen algunas poblaciones y centros ceremoniales de diversas categorías, se mencionan nombres de ciudades, unas ya desaparecidas. De otras sólo existen sus importantes ruinas y otras fueron repobladas durante la época colonial con los nombres todavía huastecos que conocemos. Muchas de las villas y ciudades de la huasteca fueron fundadas en las inmediaciones de las ciudades huastecas prehispánicas, una de ellas es la actual Ciudad de Ébano, las ruinas arqueológicas de Ébano corresponden al pueblo huasteco de Tamatao.
  • 7.
    Orografía y Hidrografía Orografía:Se encuentra totalmente en una gran planicie denominada Llanura Costera del Golfo Norte, con pendientes que van de suaves a planas, no existen plegamientos orográficos de importancia en la zona, a excepción del llamado cerro de la Paz. Hidrografía: El río Pánuco, se localiza en la parte sur del municipio en su paso por sus tierras recibe el nombre de río Oviedo. Al norte se encuentra una pequeña porción del río Tamesí, que en su paso por el municipio de Ébano recibe el nombre de río Jopoy. Al sur de la cabecera municipal existen las Lagunas llamadas: del Pez, Chajoy, laguna Seca y La laguna Iguala.
  • 8.
    Flora y Fauna Flora:El tipo de vegetación predominante lo forman los pastizales cultivados, como son: estrella africana, guinea, pangola y buffel, tulanes y selva baja caducifolia. Fauna: La fauna se caracteriza por las especies dominantes como: víboras de cascabel, liebres, cotorros, tordos, coraluba, colibríes, tlacuaches, conejos, venados, gato montés y coyotes.
  • 9.
    Descubrimiento del Petróleo Silos conquistadores españoles vinieron tras el oro, los imperialistas anglosajones del siglo pasado llegaron tras el petróleo. El significado de la palabra petróleo es aceite de piedra. Los indios de América lo utilizaban para impermeabilizar sus canoas, como incienso, medicina o como dentífrico (totonacas de Papantla). Además, se le atribuía gran valor económico, debido a que en 1784 Antoine Quinquet perfeccionó la lámpara iluminante utilizando petróleo como combustible y se generalizó su uso. El 16 de abril de 1890 se inauguró la vía del Ferrocarril Central San Luis-Tampico, donde se estableció una parada en El Ébano. Esta obra fue realizada por la compañía Southern Pacific de EE.UU., que también construyó las obras portuarias de Tampico. El administrador del ferrocarril, el Sr. A.A. Robinson, comunicó a su amigo californiano Edward Laurence Doheny el descubrimiento de chapapote cerca de la vía en la región del Ébano y lo invitó a venir. Edward Laurence Doheny, un aventurero buscador de plata, oro y petróleo, hizo el viaje desde Los Ángeles, California, hasta Tampico en compañía del geólogo Charles A. Canfield y comprobó la información que le hizo llegar su amigo Robinson (Gerente del Ferrocarril). Al saber que El Tulillo estaba en venta, decidió invertir sus ahorros y además consiguió dinero en las oficinas generales del Ferrocarril Central en la Cd. de México. Regresó a Ébano acompañado del gerente Sr. A.A. Robinson y ofreció $300 000,°° por la hacienda de El Tulillo con sus ranchos La Dicha, La Pez y Chijolito, una superficie de 118 000 Has. Pagó a razón de 1,25 pesos por hectárea y empezó los trabajos de exploración. Con su socio Charles A. Canfield formó la compañía “Ébano Fuel” que autorizó el Departamento de minas del Gobierno de Porfirio Díaz. Los favoreció el decreto de la ley del petróleo del 24 de diciembre de 1901.
  • 10.
    Pozo ¨La Pez¨No.1 En 1901, la compañía inicia los trabajos de perforación, el 1 de abril se perfora el primero de 19 pozos, el “Uno Dicha”, obteniendo muy poca producción en este proyecto, por lo que Doheny estuvo a punto de irse a la quiebra. La compañía “Ébano Fuel” perdió 2,5 millones de dólares. A fines de 1901, el ministro de Hacienda José Ives Limantour giró un oficio para que una comisión de geólogos investigara las posibilidades petrolíferas de México, con el propósito de vigilar los trabajos de las 2 compañías autorizadas: la Mexican Petróleum Co. en Ébano y la del inglés Weetman Dickinson Pearson. Nombraron para esa comisión a los geólogos Juan Villarelo y Ezequiel Ordóñez. En 1902, un accidente ferroviario impide al Ing. Ordóñez llevar la información. Cuando logró hacerlo, su compañero ya había entregado la información errónea (tal vez lo hizo a propósito para beneficio de la compañía de Doheny) de que en México no había petróleo. Cuando Ordóñez se presentó en México para rectificar los informes de su compañero, no le dieron crédito y le despidieron del Instituto Geológico de México. Doheny al darse cuenta de la injusticia que habían cometido con Ezequiel Ordóñez y sabiendo de sus conocimientos en materia petrolífera, lo contrató para que trabajara en la Mexican Petroleum Co. Con el asesoramiento del Ing. Ordóñez se intensificaron los trabajos en Ébano, pero desgraciadamente la compañía había perdido 2,5 millones de dólares en la perforación de los 19 pozos anteriores, además los accionistas de California no querían invertir más dinero a la compañía y los bancos estadounidenses se negaban a otorgar mas créditos a la Mexican Petróleum Co., por lo que Doheny decidió suspender los trabajos y dejar solo el personal estrictamente necesario para vigilancia. A pesar de todo esto, Doheny no se dio por vencido y acudió a su amigo Gerardo Meade, consejero del Banco de San Luis Potosí S.A., para que intercediera en su favor a fin de que esa institución le prestara $50 000,°° en oro. Una conversación que sostuvieron una noche en el mes de diciembre de 1903 los señores Doheny, Canfield y el Ing. Ezequiel Ordóñez, cambió el destino de la Mexican Petróleum Co. Ezequiel Ordóñez convenció a los demás de que el sitio ideal para encontrar petróleo era lo más cercano al cerro de la Pez, donde se encontraban dos chapapotes (charcos de petróleo crudo) denominados “picis fontis” que en 1612 fueron localizados por el cartógrafo flamenco Abraham Ortelius. Ordóñez, basándose en los estudios hechos, aconsejó suspender los trabajos de la llanura entre el “Cerro de la Dicha”, la Estación de Ébano y la laguna, para que se empezara a perforar al pie del “Cerro de la Pez”. Doheny y Canfield consideraban esta idea descabellada, imposible de llevar a cabo. Después de muchas discusiones, Ezequiel Ordóñez los convenció y se acordó salir al “Cerro de la Pez” a la mañana siguiente. Sirviéndose de diversos medios de transporte, Doheny, Canfield, Ordóñez y Herbort Wylie (brazo derecho de Doheny), llegaron al pie del Cerro. En cuanto llegaron a su destino, Ezequiel Ordóñez se dirigió a un chapapote y a unos cuantos metros del cantil de lava, al pie mismo de la colina, indicó a sus compañeros el lugar donde deberían perforar, aunque esta localización motivó nuevamente las protestas de los norteamericanos y tuvo que volverlos a convencer. Después de numerosas dificultades, se logró transportar la maquinaria. Considerando el paisaje natural de selva baja y que el transporte más usual eran “bestias de carga”, pocos días después comenzó la perforación. A 177,3 metros se hizo la primera localización arrojando una producción de 28 barriles diarios. El 3 de abril de 1904, a una profundidad de 501,60 metros, brotó el pozo denominado “La Pez” número 1, lanzando un chorro de petróleo a 15 metros de altura, con una producción de 1500 barriles diarios que se sostuvo durante varios años. Este hecho sin precedente, concede el honor a Ébano de ser “La cuna del petróleo de México”. Gracias a la intervención tenaz del ingeniero mexicano Ezequiel Ordóñez y a la aportación de capital mexicano, empezó comercialmente la producción del petróleo en la República Mexicana.
  • 11.
    1ra Parte Este esel paraíso petrolero que en sus inicios dio gloria al país y riqueza a los imperialistas. Después a los líderes petroleros cuyas manos fueron cortadas de tajo por el sexenio salinista. Pero ahí ya no había nada, todo se lo habían llevado. Hoy sólo queda un museo y la historia digna de ser contada para que no vuelva a suceder otro saqueo similar. Si a 75 años de la expropiación petrolera de Lázaro Cárdenas del Río, Petróleos Mexicanos (Pemex) vive uno de sus momentos más cruciales, casi en bancarrota, qué se podría esperar del pueblito donde se perforó el primer pozo petrolero del país. Ébano se encuentra en el olvido total de las autoridades federales. Sus casas de estilo francés son parte ya de un enorme museo y sus calles están sin pavimento y olvidadas como antes y después, como siempre, porque el imperio del petróleo sólo benefició a unos cuantos, pero el pueblo continúa su eterno peregrinar de pobreza y desempleo. Hoy como cada 18 de marzo de cada año se festeja la Expropiación Petrolera; los niños y jóvenes de las escuelas ebanenses desfilan frente al busto de Tata Lázaro, el más grande héroe nacional, con vistosos trajes y pompas, a los acordes de la banda de guerra. Cada año se exalta a la patria y al petróleo que presuntamente es de todos mexicanos desde 1934.
  • 12.
    DESCUBRIMIENTO DEL ORONEGRO Para 1901, tras la autorización del Congreso de la Unión mediante decreto, y tras dar el general Porfirio Díaz las primeras concesiones al norteamericano Edward Lawrence Doheny y al inglés Whitman Dickinson, se perfora el primero de 19 pozos, el “1 Dicha”, pero con poca producción que la compañía perdió 2.5 millones de dólares y estaba a punto de quiebra cuando sucedió el milagro del pozo “La pez 1”. La compañía Doheny no se dio por vencida, sus expertos le habían dicho que en Ébano no había petróleo, sin saber que estaba parado sobre una verdadera mina de oro negro, encontrada tiempo después por el geólogo Ezequiel Ordoñez. La idea de perforar al pie del Cerro la Pez parecía descabellada, pero los exploradores obedecieron las órdenes de Ordoñez. Al pie mismo de la colina ordenó a sus compañeros dónde debían perforar. Con enormes dificultades llevaron la maquinaria. Se usaban bestias de carga en aquel paradisiaco paisaje de selva, donde se hizo la primera localización que arrojó una producción de 28 barriles diarios. El 3 de abril de 1904 a una profundidad de 501.60 metros brotó el pozo “La pez 1” que lanzó un chorro de 15 metros de altura y tuvo una producción de mil 500 barriles diarios, que se sostuvo por varios años.
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    DE EBANO PARAMEXICO Y EL MUNDO Hacia 1906 Ébano fue creciendo como campo petrolero, llegaban trabajadores de todo el país, de diversos ramos, impresionados por la enorme riqueza de aquel pueblito. Riqueza aparente, porque ya se marcaban las infaltables clases sociales: los jefes petroleros vivían en suntuosas construcciones con materiales franceses y un obrero vivía en una modesta casita de madera. El Casino Petrolero era para los más ricos, y la zona rosa allá cerca de las vías recibía a los que sedientos como náufragos, se curaban de las enormes jornadas en los pozos de exploración. La primera refinería de asfalto en América Latina la instaló Doheny en Ébano, ubicada en lo que fue el cuartel militar. De ahí salió el material para pavimentar ciudades como Monterrey, Tampico, México, Puebla, Guadalajara y Morelia, además de San Francisco y Nueva York. Paradójicamente, en esa bonanza de 1906 que llegó a la producción que casi rebasó el millón de barriles anuales, se registró una terrible epidemia, la fiebre amarilla mató a muchas personas y llegaron familias de Cerritos y el Altiplano para repoblar el lugar. Actualmente y mermada la actividad petrolera, en los campos donde antes se veía a los obreros se han instalado tiendas de conveniencia. De la riqueza que prevaleció en aquel entonces no queda nada en este pueblo, que fue cuna del petróleo nacional y gloria de la nación.
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