Este documento describe varias conversiones en el Nuevo Testamento donde personas creían en Jesús, se arrepentían de sus pecados y se bautizaban. Esto incluye a Cornelio, un centurión romano; a un carcelero de Filipos y su familia; y a doce discípulos de Juan el Bautista en Efeso. El documento argumenta que este patrón de creer, arrepentirse y bautizarse es el plan bíblico para la salvación y no debe ser cambiado.