La vacuna BCG previene la tuberculosis. Se administra una dosis única de forma intradérmica en el brazo o muslo de recién nacidos. Puede causar una lesión que evoluciona de una pápula a un nódulo con contenido líquido que se ulcera y forma costra, dejando cicatriz en 4-12 semanas. Está contraindicada en personas con lesiones cutáneas o inmunodeficiencias.