Steve sabía que tendría que reunirse con Karla para completar un taller escolar. Él estaba feliz porque la volvería a ver y quizás le declararía su amor. Cuando Karla llegó, Steve aprovechó un momento en la cocina para tomar valor y confesarle que le gustaba desde hacía meses. Al regresar, tomó su mano tímidamente y ambos se sonrojaron. Karla se acercó y rozó sus labios con los de él. Sorprendidos, retrocedieron pero la intención quedó clara. Él la tomó de la cint