Este documento presenta cuatro leyes espirituales y sugerencias para el crecimiento cristiano. La primera ley es que Dios ama al hombre y tiene un plan maravilloso para su vida. La segunda ley es que el hombre es pecador y está separado de Dios. La tercera ley es que Jesucristo es la única solución de Dios para el pecador. Finalmente, se debe recibir a Cristo mediante la fe para conocer el amor y el plan de Dios.