Braunschweig es una ciudad en Alemania fundada en 861 por el conde sajón Bruno II. La economía de la ciudad se basa en la industria, especialmente la fabricación de pianos, componentes automotrices para Volkswagen, y alimentos procesados. La ciudad se convirtió en un centro comercial importante en la Edad Media gracias a su acceso al río Oker y las rutas fluviales.