La brecha digital se refiere a la discrepancia tecnológica entre países y personas con acceso a tecnologías de la información y aquellos que no, exacerbada por factores como la falta de recursos y acceso a internet. Los desechos tecnológicos, que incluyen productos electrónicos obsoletos, aumentan por la obsolescencia programada, un fenómeno donde los productos son diseñados para volverse inservibles en un tiempo determinado. Para mitigar estos problemas, se proponen estrategias como mejorar el acceso a la tecnología y fomentar la reutilización y reparación de dispositivos electrónicos.