Andrei Micu fue el último combatiente rumano de la Guerra Civil Española. Nacido en 1912 en Transilvania, se unió al Partido Comunista Rumano a los 15 años y ayudó al Comité de Ayuda a la República Española antes de viajar clandestinamente a España en 1937 para luchar contra el fascismo. Luchó en varios frentes incluyendo Samper de Calanda y Teruel. En 2009, a los 97 años, obtuñó la nacionalidad española en reconocimiento a su contribución a la defensa de la democracia