El documento presenta las buenas y malas noticias sobre la condición humana y la salvación. Las malas noticias son que todos son pecadores condenados al infierno. Las buenas noticias son que Dios ha provisto la salvación a través de Jesucristo, y que todos pueden ser salvos por fe en él. Se exhorta al lector a confesar a Jesús como salvador personal para recibir el regalo de la vida eterna.