El documento presenta un sermón que analiza los motivos para servir a Dios a la luz de 1 Tesalonicenses 2. El orador discute que es importante examinarse a uno mismo para determinar si se sirve a Dios con pureza de corazón o por motivos impuros como quedar bien con los demás. También analiza los motivos puros del apóstol Pablo para predicar el evangelio a pesar de la oposición, enfatizando que Pablo enseñaba directamente de las Escrituras y no inventaba nuevas doctrinas.