El documento cuenta la historia de dos vecinos, el Señor Antonio y el Señor Paco, que trabajaban en una estación. Cada mañana, el Señor Antonio iba a su huerto y sacaba piedras, contándolas y luego tirándolas. Esto intrigaba a su vecino, quien no entendía por qué lo hacía. Con el tiempo, el huerto del Señor Antonio prosperó mucho a pesar de no usar abonos químicos. Antes de irse de la ciudad, el Señor Antonio explicó que cada piedra representaba un problema en