El crecimiento y metamorfosis de los insectos están regulados por dos hormonas efectoras: la 20-hidroxiecdisona y la hormona juvenil. La 20-hidroxiecdisona inicia cada muda y regula cambios genéticos durante la metamorfosis, mientras que la hormona juvenil previene dichos cambios genéticos para permitir las mudas necesarias para el crecimiento antes de la metamorfosis.