Los mayas entendían el tiempo como un ciclo eterno que se repetía. Crearon complejos calendarios basados en la observación de los ciclos naturales como las fases lunares y los eclipses. Sus calendarios más importantes eran el Haab de 365 días y el Tzolkin de 260 días. El calendario maya combinaba estos dos calendarios con una cuenta larga de más de 5,000 años dividida en baktunes de 144,000 días. Según este calendario, el quinto sol maya terminaría el 23 de diciembre de 2012.