Durante la dictadura militar en la Argentina, numerosos centros clandestinos de detención y tortura fueron establecidos, incluyendo la ESMA en Buenos Aires, El Vesubio cerca de Buenos Aires, y El Olimpo en Buenos Aires. Estos sitios tenían zonas dedicadas a interrogatorios y tortura y otras donde se mantenían detenidos a estudiantes, sindicalistas, intelectuales y otros secuestrados por el régimen militar.