El documento describe la actividad de El Greco como retratista en Italia y España. En Italia, entre 1570 y 1576, El Greco aprendió el arte del retrato y pintó retratos de eclesiásticos, aristócratas y artistas. Sus modelos incluyeron a Jacopo Bassano y Tintoretto. En España, entre 1577 y 1608, continuó realizando retratos de la élite toledana, como eclesiásticos, letrados y médicos. Sus retratos capturan la fuerza de la individualidad de sus sujetos.