CAPÍTULO 1
«VEN A MÍ»
TEXTO CLAVE
«Venid a mí todos los que estáis
trabajados y cargados, y yo os haré
descansar. Llevad mi yugo sobre
vosotros, y aprended de mí, que soy
manso y humilde de corazón; y
hallaréis descanso para vuestras
almas; porque mi yugo es fácil, y
ligera mi carga» (Mateo 11: 28-30).
PROPÓSITO GENERAL
Este libro tiene como objetivo
mostrarte la dimensión libertadora y
transformadora del mensaje de
salvación e impulsarte de la
mediocridad de una vida rutinaria a la
esfera de una existencia plena y con
sentido.
Errar al blanco
puede ser fatal
Muchas personas sinceras que
decidieron «seguir a Jesús», pero en
realidad seguían solamente un cuerpo
doctrinal o una institución llamada
«iglesia». Estaban lejos de seguir a
Jesús. ¿Es eso posible? Sí, lo es.
4
La congregación de fieles es el
cuerpo de Cristo (1 Corintios 12: 12-
17) y las creencias fundamentales
son sus enseñanzas (Mateo 7: 28;
Juan 7: 16). Sería incoherente
colocar a Dios en el extremo opuesto
de su iglesia o en contra sus
principios doctrinales. Ir en pos del
Salvador implica una relación de
amor, una relación personal que
tiene el poder de cambiar tu vida.
¿? ¿Entonces cuál es la razón por
la que, en muchas personas, el
evangelio no les hace explotar
el corazón de alegría?
¿Por qué hay tantos cristianos
que no despiertan de mañana
con ganas de gritar que aman
a Jesús y que son felices desde
que lo conocieron?
La verdad es que, independientemente de lo que creas
o sientas, Jesús te ama infinitamente. Para él, tú eres
lo más precioso que existe en este mundo. Se alegra con
tus alegrías y se entristece con tus momentos de
dificultad. Él no se aleja de sus hijos. Somos tú y yo los
que nos alejamos de él, y cuando las circunstancias
difíciles de la vida, llegan, nos sentimos solos y
abandonados.
Pero el Señor jamás se olvida de ti. Él preguntó mediante el profeta Isaías: «¿Se
olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su
vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti» (Isaías 49: 15).
La invitación de Jesús
Esta es la razón por la que Jesús te llama, una y
otra vez. Él desea vivir contigo una experiencia
diaria de comunión y compañerismo, y te hace la
más grande invitación que puedas haber recibido
alguna vez: «Venid a mí todos los que estáis
trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí,
que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis
descanso para vuestras almas; porque mi yugo es
fácil, y ligera mi carga» (Mateo 11: 28-30).
Sería ingenuo pedirle que se
aproxime al que está a tu lado.
Por lo tanto, si la invitación de
Jesús es un llamado a ir a él, es
porque de alguna manera
estamos distantes. Podemos
estar incluso dentro de la
iglesia, pero alejados de él.
Podemos ser defensores de la
doctrina, sin embargo, no
permanecemos cerca del
Salvador. De otro modo, él no
nos diría: «ven».
«Ven», se le dice a
quien se ha alejado
y se encuentra
distante.
La razón de la invitación
«venid a mí» es que el ser
humano se ha alejado de su
Creador. La idea viene desde
el Edén, donde el Señor se
«paseaba» al caer la tarde. El
verbo hebreo halaj, que se
traduce como «pasear» en
Génesis 3: 8 puede ser
traducido también como
caminar. La raíz hebrea halaj
describe el deseo divino de no
separarse de sus criaturas.
El pecado, por el contrario, es la
conducta egoísta del ser humano
que se aparta voluntariamente de
su Creador para iniciar un triste
peregrinaje de muerte.
«En su estado de inocencia, la mujer y el hombre
gozaban de completa comunión con Aquel “en quien
están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y
del conocimiento”. Pero después de su caída no
pudieron encontrar gozo en la santidad e intentaron
ocultarse de la presencia de Dios. Esa es todavía la
condición del corazón que no ha sido regenerado. No
está en armonía con Dios ni encuentra gozo en la
comunión con él» (El camino a Cristo, p. 26).
El Espíritu de Profecía dice al
respecto:
Your Footer Here
Desde aquel trágico día el ser humano vive
escondiéndose de Dios. En el Edén se ocultó entre los
árboles del jardín. Hoy se esconde bajo diferentes
«árboles» que inventa: la falta de tiempo, las muchas
responsabilidades, inclusive cosas buenas como la iglesia
o la doctrina pueden transformarse en «árboles» entre
los cuales el cristiano prefiere esconderse a fin de evitar
la presencia del Creador. Sin embargo, el Señor no para
de llamarlo. El primer llamado fue: «Adán, ¿dónde
estás?». Siglos después, vino Jesús e invitó: «Vengan a
mí».
El pecado nos hace creer que podemos
confiar en nuestras propias ideas, pero el
tiempo se ha encargado de demostrarnos
que «hay un camino que al hombre le
parece derecho, pero que al final es
camino de muerte» (Proverbios 14: 12).
Un camino mejor
El hombre abandona a Dios, pero el Padre de
amor nunca abandona a sus hijos. Los sigue,
los llama y los invita a renovar la experiencia
de comunión con él. Por eso, en los tiempos
de Malaquías, les advirtió: «Pero si se vuelven
a mí, yo me volveré a ustedes. Yo, el Señor
de los ejércitos, lo he dicho. Pero ustedes
dicen: ¿Cómo está eso de que debemos de
volvernos a ti?» (Malaquías 3: 7, RVC).
¡Qué pena! Dios los llamaba y ellos se preguntaban: ¿por
qué? Claro, estaban en la iglesia todos los sábados,
cumplían con el ritual y la liturgia. Aparentemente todo
andaba bien, pero se encontraban lejos de Dios. ¡Dentro
de la iglesia, pero distantes de su Creador! No fue solo
una vez que el Señor los llamó. En otra ocasión les dijo:
«“Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las
sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por
él, y hallaréis descanso para vuestra alma”. Mas
dijeron: “No andaremos”» (Jeremías 6: 16).
«Así dice el Señor: Ustedes, los cielos, ¡oigan! Y
tú, tierra, ¡escucha! He criado hijos, los he
visto crecer, pero ellos han pecado contra mí.
El buey conoce a su dueño, y el asno conoce el
pesebre de su amo, pero Israel no entiende;
¡mi pueblo no tiene entendimiento! ¡Ay, gente
pecadora, pueblo bajo el peso de la maldad!
¡Ay, simiente de malvados, hijos corrompidos
que han abandonado al Señor! Han provocado
la ira del Santo de Israel; ¡le han dado la
espalda!» (Isaías 1: 2-4).
Es por eso que el Señor describe la
actitud del hijo rebelde del siguiente
modo:
La invitación de Jesús: «Venid a mí
todos los que estáis trabajados y
cargados» fue dirigida al pueblo de
Dios de aquellos días, pero, para
entenderla correctamente es
necesario conocer el contexto en el
que Jesús la presentó.
El contexto de la invitación de Cristo
En los versículos anteriores a la
invitación, Jesús expresó su
decepción con tres ciudades en las
que había predicado y realizado
muchos milagros. El Maestro se
refirió especialmente a los
habitantes de Corazín y Betsaida.
Leer Mateo 11: 20-21
Estas ciudades estaban habitadas mayormente por
gente que se esforzaba por cumplir el ritual de la
religión. ¿Por qué, entonces, Jesús las reconvino? Por la
falta de arrepentimiento a pesar de los milagros que se
habían efectuado allí. Asimismo añadió, que aquellos
mismos milagros se hubieran realizado en Tiro y Sidón,
esa gente pagana se habría arrepentido, tal vez, como
ocurrió con Nínive después de la predicación de Jonás.
¿Por qué, al parecer, los «paganos» tienen
más disposición al arrepentimiento que los
que se consideran «pueblo de Dios»? ¿Será
porque los aparentemente religiosos se
sienten orgullosos de su religiosidad, o de
que «su iglesia es la verdadera»? ¿Es
posible que la persona religiosa se
adormezca en la rutina de una piedad
formal, desprovista de raíces profundas?
Ese tipo de cristianismo no satisface las
carencias del corazón, por la simple razón
de que el hombre o la mujer no son un
objeto, sino individuos con emociones y
sentimientos.
¿Qué sucede
con el ser
humano?
Aunque el ser humano lo niegue, a pesar
de que no quiera reconocerlo, no
obstante diga que todo está bien con él,
lejos de Jesús su corazón es como un
tambor hueco: hace ruido, pero por
dentro está vacío.
Las personas que viven preocupadas únicamente
por el formalismo religioso pierden mucho.
Afanadas por la forma exterior de la religión,
olvidan el sentido de lo que Cristo desea operar
en ellas.
Capernaún era uno de esos casos. Jesús había iniciado y desarrollado parte de su
ministerio en esta ciudad; sin embargo, sus habitantes rechazaron el evangelio.
Eran fieles miembros de iglesia, pero no seguían al Maestro.
Aunque participaban de los sacrificios
prescritos en el Antiguo Testamento no
lograban entender que aquel corderito
que sacrificaban por sus pecados era
apenas un símbolo del verdadero
Cordero de Dios que quita el pecado del
mundo y que estaba entre ellos.
A los suyos vino, y los suyos no le
recibieron. Jesús fue enérgico
con ellos al decirles: «Y tú,
Capernaum, que eres levantada
hasta el cielo, hasta el Hades
serás abatida; porque si en
Sodoma se hubieran hecho los
milagros que han sido hechos en
ti, habría permanecido hasta el
día de hoy» (Mateo 11: 23).
La invitación
El relato de Mateo, como preámbulo de
la gran invitación del Maestro, sigue
diciendo: «En aquel tiempo,
respondiendo Jesús, dijo: “Te alabo,
Padre, Señor del cielo y de la tierra,
porque escondiste estas cosas de los
sabios y de los entendidos, y las
revelaste a los niños. Sí, Padre, porque
así te agradó”» (Mateo 11: 25 y 26).
Jesús elevó esta oración entre las lamentaciones que
pronunció por la gente preocupada solo con la exterioridad
de la religión. El Maestro alzó los ojos a los cielos y dijo: «Te
alabo Padre, Señor de los cielos». Esta manera de dirigirse a
Dios, nos recuerda la ocasión en que Melquisedec, después
de recibir los diezmos de Abraham y antes de bendecirlo, se
refirió al Creador por este mismo nombre. (Génesis 14: 19)
Dios es Señor del cielo y de la tierra.
¡Qué pena que muchos no logren
entender esta verdad tan simple! Es tan
sencilla que Jesús dice que hasta los
niños pueden entenderla. A veces, los
pequeños entienden y los adultos no
captan el sentido espiritual del mensaje.
Le llevó años
entender
Cada día es un amanecer de nuevas oportunidades. Los
errores de ayer ya pasaron. Si has aceptado a tu Salvador
y si le confesaste tus yerros, entonces ya has sido
perdonado. Ahora, ¡vive por Jesús! Hay mucha gente que
murió por Cristo. Son los mártires de la historia cristiana.
Hoy, él no espera que seas despedazado por los leones en
defensa de tu fe. No te pide que te quemen vivo por tus
principios. Lo único que anhela es que vivas y revivas
cada día con tu Señor y Redentor.
Un pueblo cansado
La liturgia y el ritual de la iglesia son
parte de la adoración del cristiano. No
hay nada de errado en ello, pero cuando
estos detalles exteriores empiezan a
volverse el centro de la experiencia
espiritual, se cae en un abismo espinoso
cuyo fin es el fanatismo.
El formalismo exterior puede
agradar a los ojos, el formalista se
siente satisfecho de cumplir una
serie de requisitos que considera
importantes, pero en el fondo no
es feliz.
Jesús no está preocupado solo por las cosas que se ven. Él anhela
ver un pueblo feliz y obediente. Esta es la razón por la que sufrió
mientras desarrollaba su ministerio en la tierra. Veía gente
demasiado preocupada en cumplir las exterioridades pero se
olvidaba de la vida interior. Situación semejante lo incomodaba al
punto de decirles un día: «sois semejantes a sepulcros blanqueados,
que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, sin embargo por
dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia»
(Mateo 23: 27).
Estas palabras pueden parecer exageradas. Al leerlas la
mente puede dirigirse inmediatamente a los fariseos, pero
recuerda que ellos diezmaban hasta la menta y el comino,
observaban el sábado al extremo, tenían innumerables
reglas y normas de procedimiento, así como muchos
cristianos hoy que diezman, ofrendan y observan el sábado,
cosas buenas y que Dios pide, pero se olvidan de que lo que
realmente importa es la relación con Dios que da como
resultado la generosidad y la observancia del sábado.
Jesús sabe que sin él, toda la
teoría del evangelio que dices
conocer carece de sentido.
Por eso te llama, no se cansa
de llamarte. El pueblo de
Israel, la iglesia de Dios de
aquellos días, no aceptó la
invitación. A los suyos vino y
los suyos no le recibieron.
¿Qué harás tú? Él está a la
puerta de tu corazón,
esperando que le abras.
¿Lo harás o lo dejarás partir?
Lectura asignada: Aprendan de mí, págs. 8-21.
Tema 1
Miércoles 3 de abril
“Ven a mí”
ROMPIENDO EL HIELO:
Margarita entregó la vida a Jesús al ser
bautizada, sin embargo, a diferencia de lo
que esperaba, parece que todo sigue igual,
con la diferencia que ahora tiene más
deberes debido a sus responsabilidades en la
iglesia. ¿Qué sucede? ¿El evangelio solo es
una teoría bonita?
PREGUNTAS:
•1. ¿Qué implica seguir a
Jesús?
•Seguir a Jesús no es solamente seguir un
cuerpo doctrinal o una institución llamada
iglesia. Resultaría fatal creer que por
reunirnos los sábados y aceptar lo que la
Biblia enseña estamos siguiendo a Jesús. Ir
en pos del Salvador implica una relación de
amor, una relación personal que tiene el
poder de cambiar tu vida.
•2. ¿Cuál fue la invitación de
Jesús en Mateo 11:28-30?
¿Por qué?
•“Venid a mí” se le dice a alguien que se
encuentra distante. La razón de la invitación
es que el ser humano se ha alejado de su
Creador. Podemos estar incluso dentro de la
iglesia, pero alejados de Él. Podemos ser
defensores de la doctrina y, sin embargo, no
permanecer cerca del Salvador.
•3. Según Elena White ¿por qué
el ser humano se escondió de
su Creador? ¿En qué se oculta
hoy en día?
•“Pero después de su caída no pudieron
encontrar gozo en la santidad e intentaron
ocultarse de la presencia de Dios. Esa es
todavía la condición del corazón que no ha
sido regenerado. No está en armonía con
Dios ni encuentra gozo en la comunión con
él” CC, 26.
•En el Edén se ocultó de entre los árboles,
hoy se esconde en la falta de tiempo,
muchas responsabilidades, incluso en cosas
buenas como la iglesia.
•4. En el contexto de la
invitación, ¿a quién se dirigió
Jesús? ¿Por qué?
•Jesús expresó su decepción con tres
ciudades en las que había predicado y
realizado muchos milagros, especialmente
Corazín y Betsaida (Mateo 11:21). Estas
ciudades estaban habitadas mayormente por
gente que se esforzaba por cumplir el ritual
de la religión, pero fueron reconvenidas por
falta de arrepentimiento a pesar de los
milagros efectuados.
•5. ¿Cuál es el peligro del
formalismo religioso?
•Las personas que viven preocupadas
únicamente por el formalismo religioso
pierden mucho. Olvidan el sentido de lo que
Cristo desea operar en ellas. Pensaban que
el objetivo de aquellos actos prodigiosos era
la sanidad del cuerpo y solo buscaban salud.
No entendían que el evangelio no es un
conjunto de teorías sino una experiencia
práctica de comunión diaria con el Señor.
Eran fieles miembros de iglesia, pero no
seguían al Maestro.
•6. ¿Qué verdad elemental debe
conocer un cristiano que hasta
los niños pueden comprender
según Mateo 11:25-26?
•Como preámbulo de la gran invitación, el
Maestro dijo: “Te alabo Padre, Creador de
los cielos y la tierra”, la misma frase que
ocupó Melquisedec alabando a Dios al recibir
los diezmos de Abraham. Dios es Señor del
cielo y la tierra, ¡qué pena que muchos no
logren entender esta verdad tan simple!
•7. ¿De qué se olvidaron los
Fariseos al grado de que Jesús
los llamó “sepulcros
blanqueados”?
•Ellos eran sinceros, solo que sinceridad no
es sinónimo de estar en lo correcto.
Diezmaban hasta la menta y el comino,
observaban el sábado al extremo, tenían
innumerables reglas y normas de
procedimientos; pero se olvidaban que lo
que realmente importa es la relación con
Dios, que da como resultado la generosidad
y la observancia del sábado.
PARA REFLEXIONAR:
• ¿Alguna vez te has sentido como Margarita?
• ¿Te has preguntado si tu fe en el Señor solo
está basada en la exterioridad, pero no en conocer
a Dios?
• ¡Venid a mí!, ¿crees que es una invitación para
ti?
¿Qué harás?
G R A C I A S
Imágenes e ilustraciones: © Pixabay, Freepik, Shutterstock, Showeet

CAPITULO 1 DE LIBRO APRENDAN DE MI A.pptx

  • 1.
  • 2.
    TEXTO CLAVE «Venid amí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga» (Mateo 11: 28-30).
  • 3.
    PROPÓSITO GENERAL Este librotiene como objetivo mostrarte la dimensión libertadora y transformadora del mensaje de salvación e impulsarte de la mediocridad de una vida rutinaria a la esfera de una existencia plena y con sentido.
  • 4.
    Errar al blanco puedeser fatal Muchas personas sinceras que decidieron «seguir a Jesús», pero en realidad seguían solamente un cuerpo doctrinal o una institución llamada «iglesia». Estaban lejos de seguir a Jesús. ¿Es eso posible? Sí, lo es. 4
  • 5.
    La congregación defieles es el cuerpo de Cristo (1 Corintios 12: 12- 17) y las creencias fundamentales son sus enseñanzas (Mateo 7: 28; Juan 7: 16). Sería incoherente colocar a Dios en el extremo opuesto de su iglesia o en contra sus principios doctrinales. Ir en pos del Salvador implica una relación de amor, una relación personal que tiene el poder de cambiar tu vida.
  • 6.
    ¿? ¿Entonces cuáles la razón por la que, en muchas personas, el evangelio no les hace explotar el corazón de alegría? ¿Por qué hay tantos cristianos que no despiertan de mañana con ganas de gritar que aman a Jesús y que son felices desde que lo conocieron?
  • 7.
    La verdad esque, independientemente de lo que creas o sientas, Jesús te ama infinitamente. Para él, tú eres lo más precioso que existe en este mundo. Se alegra con tus alegrías y se entristece con tus momentos de dificultad. Él no se aleja de sus hijos. Somos tú y yo los que nos alejamos de él, y cuando las circunstancias difíciles de la vida, llegan, nos sentimos solos y abandonados. Pero el Señor jamás se olvida de ti. Él preguntó mediante el profeta Isaías: «¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti» (Isaías 49: 15).
  • 8.
    La invitación deJesús Esta es la razón por la que Jesús te llama, una y otra vez. Él desea vivir contigo una experiencia diaria de comunión y compañerismo, y te hace la más grande invitación que puedas haber recibido alguna vez: «Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga» (Mateo 11: 28-30).
  • 9.
    Sería ingenuo pedirleque se aproxime al que está a tu lado. Por lo tanto, si la invitación de Jesús es un llamado a ir a él, es porque de alguna manera estamos distantes. Podemos estar incluso dentro de la iglesia, pero alejados de él. Podemos ser defensores de la doctrina, sin embargo, no permanecemos cerca del Salvador. De otro modo, él no nos diría: «ven». «Ven», se le dice a quien se ha alejado y se encuentra distante.
  • 10.
    La razón dela invitación «venid a mí» es que el ser humano se ha alejado de su Creador. La idea viene desde el Edén, donde el Señor se «paseaba» al caer la tarde. El verbo hebreo halaj, que se traduce como «pasear» en Génesis 3: 8 puede ser traducido también como caminar. La raíz hebrea halaj describe el deseo divino de no separarse de sus criaturas.
  • 11.
    El pecado, porel contrario, es la conducta egoísta del ser humano que se aparta voluntariamente de su Creador para iniciar un triste peregrinaje de muerte.
  • 12.
    «En su estadode inocencia, la mujer y el hombre gozaban de completa comunión con Aquel “en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento”. Pero después de su caída no pudieron encontrar gozo en la santidad e intentaron ocultarse de la presencia de Dios. Esa es todavía la condición del corazón que no ha sido regenerado. No está en armonía con Dios ni encuentra gozo en la comunión con él» (El camino a Cristo, p. 26). El Espíritu de Profecía dice al respecto:
  • 13.
    Your Footer Here Desdeaquel trágico día el ser humano vive escondiéndose de Dios. En el Edén se ocultó entre los árboles del jardín. Hoy se esconde bajo diferentes «árboles» que inventa: la falta de tiempo, las muchas responsabilidades, inclusive cosas buenas como la iglesia o la doctrina pueden transformarse en «árboles» entre los cuales el cristiano prefiere esconderse a fin de evitar la presencia del Creador. Sin embargo, el Señor no para de llamarlo. El primer llamado fue: «Adán, ¿dónde estás?». Siglos después, vino Jesús e invitó: «Vengan a mí».
  • 14.
    El pecado noshace creer que podemos confiar en nuestras propias ideas, pero el tiempo se ha encargado de demostrarnos que «hay un camino que al hombre le parece derecho, pero que al final es camino de muerte» (Proverbios 14: 12).
  • 15.
    Un camino mejor Elhombre abandona a Dios, pero el Padre de amor nunca abandona a sus hijos. Los sigue, los llama y los invita a renovar la experiencia de comunión con él. Por eso, en los tiempos de Malaquías, les advirtió: «Pero si se vuelven a mí, yo me volveré a ustedes. Yo, el Señor de los ejércitos, lo he dicho. Pero ustedes dicen: ¿Cómo está eso de que debemos de volvernos a ti?» (Malaquías 3: 7, RVC).
  • 16.
    ¡Qué pena! Dioslos llamaba y ellos se preguntaban: ¿por qué? Claro, estaban en la iglesia todos los sábados, cumplían con el ritual y la liturgia. Aparentemente todo andaba bien, pero se encontraban lejos de Dios. ¡Dentro de la iglesia, pero distantes de su Creador! No fue solo una vez que el Señor los llamó. En otra ocasión les dijo: «“Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma”. Mas dijeron: “No andaremos”» (Jeremías 6: 16).
  • 17.
    «Así dice elSeñor: Ustedes, los cielos, ¡oigan! Y tú, tierra, ¡escucha! He criado hijos, los he visto crecer, pero ellos han pecado contra mí. El buey conoce a su dueño, y el asno conoce el pesebre de su amo, pero Israel no entiende; ¡mi pueblo no tiene entendimiento! ¡Ay, gente pecadora, pueblo bajo el peso de la maldad! ¡Ay, simiente de malvados, hijos corrompidos que han abandonado al Señor! Han provocado la ira del Santo de Israel; ¡le han dado la espalda!» (Isaías 1: 2-4). Es por eso que el Señor describe la actitud del hijo rebelde del siguiente modo:
  • 18.
    La invitación deJesús: «Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados» fue dirigida al pueblo de Dios de aquellos días, pero, para entenderla correctamente es necesario conocer el contexto en el que Jesús la presentó. El contexto de la invitación de Cristo En los versículos anteriores a la invitación, Jesús expresó su decepción con tres ciudades en las que había predicado y realizado muchos milagros. El Maestro se refirió especialmente a los habitantes de Corazín y Betsaida. Leer Mateo 11: 20-21
  • 19.
    Estas ciudades estabanhabitadas mayormente por gente que se esforzaba por cumplir el ritual de la religión. ¿Por qué, entonces, Jesús las reconvino? Por la falta de arrepentimiento a pesar de los milagros que se habían efectuado allí. Asimismo añadió, que aquellos mismos milagros se hubieran realizado en Tiro y Sidón, esa gente pagana se habría arrepentido, tal vez, como ocurrió con Nínive después de la predicación de Jonás.
  • 20.
    ¿Por qué, alparecer, los «paganos» tienen más disposición al arrepentimiento que los que se consideran «pueblo de Dios»? ¿Será porque los aparentemente religiosos se sienten orgullosos de su religiosidad, o de que «su iglesia es la verdadera»? ¿Es posible que la persona religiosa se adormezca en la rutina de una piedad formal, desprovista de raíces profundas? Ese tipo de cristianismo no satisface las carencias del corazón, por la simple razón de que el hombre o la mujer no son un objeto, sino individuos con emociones y sentimientos. ¿Qué sucede con el ser humano?
  • 21.
    Aunque el serhumano lo niegue, a pesar de que no quiera reconocerlo, no obstante diga que todo está bien con él, lejos de Jesús su corazón es como un tambor hueco: hace ruido, pero por dentro está vacío.
  • 22.
    Las personas queviven preocupadas únicamente por el formalismo religioso pierden mucho. Afanadas por la forma exterior de la religión, olvidan el sentido de lo que Cristo desea operar en ellas. Capernaún era uno de esos casos. Jesús había iniciado y desarrollado parte de su ministerio en esta ciudad; sin embargo, sus habitantes rechazaron el evangelio. Eran fieles miembros de iglesia, pero no seguían al Maestro.
  • 23.
    Aunque participaban delos sacrificios prescritos en el Antiguo Testamento no lograban entender que aquel corderito que sacrificaban por sus pecados era apenas un símbolo del verdadero Cordero de Dios que quita el pecado del mundo y que estaba entre ellos.
  • 24.
    A los suyosvino, y los suyos no le recibieron. Jesús fue enérgico con ellos al decirles: «Y tú, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta el Hades serás abatida; porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en ti, habría permanecido hasta el día de hoy» (Mateo 11: 23).
  • 25.
    La invitación El relatode Mateo, como preámbulo de la gran invitación del Maestro, sigue diciendo: «En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: “Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños. Sí, Padre, porque así te agradó”» (Mateo 11: 25 y 26).
  • 26.
    Jesús elevó estaoración entre las lamentaciones que pronunció por la gente preocupada solo con la exterioridad de la religión. El Maestro alzó los ojos a los cielos y dijo: «Te alabo Padre, Señor de los cielos». Esta manera de dirigirse a Dios, nos recuerda la ocasión en que Melquisedec, después de recibir los diezmos de Abraham y antes de bendecirlo, se refirió al Creador por este mismo nombre. (Génesis 14: 19)
  • 27.
    Dios es Señordel cielo y de la tierra. ¡Qué pena que muchos no logren entender esta verdad tan simple! Es tan sencilla que Jesús dice que hasta los niños pueden entenderla. A veces, los pequeños entienden y los adultos no captan el sentido espiritual del mensaje.
  • 28.
    Le llevó años entender Cadadía es un amanecer de nuevas oportunidades. Los errores de ayer ya pasaron. Si has aceptado a tu Salvador y si le confesaste tus yerros, entonces ya has sido perdonado. Ahora, ¡vive por Jesús! Hay mucha gente que murió por Cristo. Son los mártires de la historia cristiana. Hoy, él no espera que seas despedazado por los leones en defensa de tu fe. No te pide que te quemen vivo por tus principios. Lo único que anhela es que vivas y revivas cada día con tu Señor y Redentor.
  • 29.
    Un pueblo cansado Laliturgia y el ritual de la iglesia son parte de la adoración del cristiano. No hay nada de errado en ello, pero cuando estos detalles exteriores empiezan a volverse el centro de la experiencia espiritual, se cae en un abismo espinoso cuyo fin es el fanatismo.
  • 30.
    El formalismo exteriorpuede agradar a los ojos, el formalista se siente satisfecho de cumplir una serie de requisitos que considera importantes, pero en el fondo no es feliz.
  • 31.
    Jesús no estápreocupado solo por las cosas que se ven. Él anhela ver un pueblo feliz y obediente. Esta es la razón por la que sufrió mientras desarrollaba su ministerio en la tierra. Veía gente demasiado preocupada en cumplir las exterioridades pero se olvidaba de la vida interior. Situación semejante lo incomodaba al punto de decirles un día: «sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, sin embargo por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia» (Mateo 23: 27).
  • 32.
    Estas palabras puedenparecer exageradas. Al leerlas la mente puede dirigirse inmediatamente a los fariseos, pero recuerda que ellos diezmaban hasta la menta y el comino, observaban el sábado al extremo, tenían innumerables reglas y normas de procedimiento, así como muchos cristianos hoy que diezman, ofrendan y observan el sábado, cosas buenas y que Dios pide, pero se olvidan de que lo que realmente importa es la relación con Dios que da como resultado la generosidad y la observancia del sábado.
  • 33.
    Jesús sabe quesin él, toda la teoría del evangelio que dices conocer carece de sentido. Por eso te llama, no se cansa de llamarte. El pueblo de Israel, la iglesia de Dios de aquellos días, no aceptó la invitación. A los suyos vino y los suyos no le recibieron. ¿Qué harás tú? Él está a la puerta de tu corazón, esperando que le abras. ¿Lo harás o lo dejarás partir?
  • 34.
    Lectura asignada: Aprendande mí, págs. 8-21. Tema 1 Miércoles 3 de abril “Ven a mí”
  • 35.
    ROMPIENDO EL HIELO: Margaritaentregó la vida a Jesús al ser bautizada, sin embargo, a diferencia de lo que esperaba, parece que todo sigue igual, con la diferencia que ahora tiene más deberes debido a sus responsabilidades en la iglesia. ¿Qué sucede? ¿El evangelio solo es una teoría bonita?
  • 36.
  • 37.
    •Seguir a Jesúsno es solamente seguir un cuerpo doctrinal o una institución llamada iglesia. Resultaría fatal creer que por reunirnos los sábados y aceptar lo que la Biblia enseña estamos siguiendo a Jesús. Ir en pos del Salvador implica una relación de amor, una relación personal que tiene el poder de cambiar tu vida.
  • 38.
    •2. ¿Cuál fuela invitación de Jesús en Mateo 11:28-30? ¿Por qué?
  • 39.
    •“Venid a mí”se le dice a alguien que se encuentra distante. La razón de la invitación es que el ser humano se ha alejado de su Creador. Podemos estar incluso dentro de la iglesia, pero alejados de Él. Podemos ser defensores de la doctrina y, sin embargo, no permanecer cerca del Salvador.
  • 40.
    •3. Según ElenaWhite ¿por qué el ser humano se escondió de su Creador? ¿En qué se oculta hoy en día?
  • 41.
    •“Pero después desu caída no pudieron encontrar gozo en la santidad e intentaron ocultarse de la presencia de Dios. Esa es todavía la condición del corazón que no ha sido regenerado. No está en armonía con Dios ni encuentra gozo en la comunión con él” CC, 26. •En el Edén se ocultó de entre los árboles, hoy se esconde en la falta de tiempo, muchas responsabilidades, incluso en cosas buenas como la iglesia.
  • 42.
    •4. En elcontexto de la invitación, ¿a quién se dirigió Jesús? ¿Por qué?
  • 43.
    •Jesús expresó sudecepción con tres ciudades en las que había predicado y realizado muchos milagros, especialmente Corazín y Betsaida (Mateo 11:21). Estas ciudades estaban habitadas mayormente por gente que se esforzaba por cumplir el ritual de la religión, pero fueron reconvenidas por falta de arrepentimiento a pesar de los milagros efectuados.
  • 44.
    •5. ¿Cuál esel peligro del formalismo religioso?
  • 45.
    •Las personas queviven preocupadas únicamente por el formalismo religioso pierden mucho. Olvidan el sentido de lo que Cristo desea operar en ellas. Pensaban que el objetivo de aquellos actos prodigiosos era la sanidad del cuerpo y solo buscaban salud. No entendían que el evangelio no es un conjunto de teorías sino una experiencia práctica de comunión diaria con el Señor. Eran fieles miembros de iglesia, pero no seguían al Maestro.
  • 46.
    •6. ¿Qué verdadelemental debe conocer un cristiano que hasta los niños pueden comprender según Mateo 11:25-26?
  • 47.
    •Como preámbulo dela gran invitación, el Maestro dijo: “Te alabo Padre, Creador de los cielos y la tierra”, la misma frase que ocupó Melquisedec alabando a Dios al recibir los diezmos de Abraham. Dios es Señor del cielo y la tierra, ¡qué pena que muchos no logren entender esta verdad tan simple!
  • 48.
    •7. ¿De quése olvidaron los Fariseos al grado de que Jesús los llamó “sepulcros blanqueados”?
  • 49.
    •Ellos eran sinceros,solo que sinceridad no es sinónimo de estar en lo correcto. Diezmaban hasta la menta y el comino, observaban el sábado al extremo, tenían innumerables reglas y normas de procedimientos; pero se olvidaban que lo que realmente importa es la relación con Dios, que da como resultado la generosidad y la observancia del sábado.
  • 50.
    PARA REFLEXIONAR: • ¿Algunavez te has sentido como Margarita? • ¿Te has preguntado si tu fe en el Señor solo está basada en la exterioridad, pero no en conocer a Dios? • ¡Venid a mí!, ¿crees que es una invitación para ti? ¿Qué harás?
  • 51.
    G R AC I A S Imágenes e ilustraciones: © Pixabay, Freepik, Shutterstock, Showeet