Robert se encuentra en un sueño con el Diablo de los Números, un anciano que le enseña conceptos matemáticos. Le explica que existen números primos que no pueden dividirse entre otros números excepto uno y sí mismos, como el dos, tres, cinco y siete. Aunque el Diablo afirma conocer la secuencia completa de números primos, admite que incluso para los expertos es difícil determinar si números grandes son primos. Le muestra a Robert métodos para identificar números primos pero señala que para números muy grandes estos métodos no funcion