El hijo le pide a su padre que no le dé todo lo que pida para no acostumbrarse a tomar demasiado, que no le grite porque le enseña a gritar también, y que a veces le pida las cosas en vez de ordenarlas para que las haga más rápido y con gusto. También le pide que cumpla sus promesas, que no lo compare con otros, que no cambie de opinión sobre lo que debe hacer con frecuencia, y que lo deje valerse por sí mismo para poder aprender.