El documento explora la importancia de la escucha activa en el liderazgo, comparando el papel de un gobernante con el de un director de empresa. A través de la narrativa del Príncipe T'ai, se ilustra cómo la atención a los sonidos del entorno refleja la capacidad de entender las necesidades no expresadas de las personas. Concluye que un buen liderazgo se basa en la comprensión profunda de los colaboradores, lo que contribuye al crecimiento organizacional y a la ventaja competitiva sostenible.