La Catedral de Santa María de Sevilla es una de las catedrales góticas más grandes del mundo y fue construida en el lugar de la antigua Gran Mezquita, conservando su alminar conocido como la Giralda. La catedral fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1987 y data del siglo XIV, exhibiendo el estilo gótico tardío con una planta de cruz latina de 116 metros de largo y 79 metros de ancho.