Arhiel recibió un tesoro de su padre antes de que este fuera asesinado. Años más tarde, una ladrona llamada Lila le robó el tesoro. Arhiel pasó años persiguiendo a Lila para recuperarlo. Un día, Arhiel encontró unas alas y una espada dejadas por su padre, lo que le permitió ver una visión que la llevó hasta Lila y un hombre misterioso. Resultó que el hombre era en realidad su padre, quien planeó todo para probar a su hija.