Este documento propone cuatro líneas fundamentales para ordenar la arquitectura de la Web 2.0: 1) redes sociales, que permiten a los usuarios crear relaciones personales y profesionales a través de perfiles en plataformas como MySpace y Facebook, 2) contenidos generados por usuarios, que permiten a cualquier persona crear y compartir contenidos sin necesidad de conocimientos técnicos avanzados, 3) etiquetado colaborativo o folksonomías, que permiten a los usuarios indexar contenidos a través de etiquetas, y 4)