Este documento describe los síntomas de un niño irritable con delirios mentales que sufre de estrabismo, tos, convulsiones nocturnas, dolores paralíticos, respiración corta e interrupta, evacuaciones blanquecinas con comezón y vermes, y sensaciones desagradables como golpes o calor en el vientre. El niño mejora cuando está acostado sobre el vientre o frotándose los ojos, y empeora por parásitos, mirar fijamente objetos, presión, calor o frío.