Este documento habla sobre la ciudadanía y las leyes. Explica que los buenos ciudadanos viven honradamente y no dañan a otros, además de colaborar cuando sea necesario. También indica que las leyes están escritas para beneficiar a todos y que debemos cumplirlas por el bien común. Finalmente, distingue entre palabras y palabrotas, señalando que estas últimas son expresiones malsonantes que a veces se usan para desafiar a los demás.