El documento clasifica las sustancias explosivas de tres formas: por naturaleza, sensibilidad y utilización. Por naturaleza, están los deflagrantes como la pólvora negra y los detonantes como el TNT. Por sensibilidad están los primarios como el fulminato de mercurio, los secundarios como la nitroglicerina y los terciarios como el ANFO. Por utilización están los iniciadores, cargas y multiplicadores. También describe mezclas comunes como la dinamita y el ANFO.