El documento describe la arquitectura cliente-servidor, que distribuye las tareas entre clientes, que solicitan servicios e información, y servidores, que las proporcionan. Se detalla cómo este modelo ha evolucionado desde sus primeras aplicaciones en los años 80 hasta convertirse en la estructura fundamental de la red moderna, siendo clave en la comunicación entre entidades. También se exploran ventajas y desventajas del sistema, como la centralización del control y la escalabilidad, junto con los retos en mantenimiento y seguridad.