La cámara Nikon D90 tiene un sensor CMOS de 12.3 megapíxeles, una velocidad de disparo continuo de hasta 4.5 cuadros por segundo, y es capaz de grabar vídeo HD. Ofrece buena calidad de imagen y rendimiento, aunque es pesada y grande. Es una cámara confiable para uso profesional gracias a sus características avanzadas de imagen, aunque tiene algunas limitaciones como el objetivo incluido y el tiempo máximo de grabación de vídeo.