El documento ofrece consejos sobre cómo construir la esperanza. Indica que primero debes trabajar en ti mismo, amándote y aceptándote, para luego poder amar genuinamente a los demás. Afirma que sólo los que están en paz consigo mismos pueden ser fuentes de paz, y que para ayudar a otros primero debes ayudarte a ti mismo. Concluye que debes ser feliz para que tus hermanos se llenen de alegría.