El documento describe las reacciones negativas y prejuicios que enfrentan los colombianos cuando revelan su nacionalidad, debido a los estereotipos sobre el narcotráfico. Sin embargo, el autor responde educando a la gente sobre las maravillas de Colombia más allá de las drogas, incluyendo su gente, cultura, paisajes y logros. El autor concluye que a pesar de los problemas actuales, los colombianos deben sentirse orgullosos de su hermosa nación y gente.