El documento narra la historia de un pulpo gigante llamado Kraken que atacaba y hundía barcos en las aguas de EE.UU. en 1860. En 1862, el primer barco que zarpó después de la tragedia, el Marie Celeste, fue atacado y hundido por el Kraken, devorando a la tripulación excepto a un sobreviviente llamado Carlos. La historia de Carlos alertó al público sobre la existencia del Kraken y el peligro que representaba para los barcos que navegaban por esas aguas.