Un joven delfín mular quiere impresionar a la hembra más bonita de su grupo siendo el mejor cazador. Se apostó con sus amigos a ver quién podía cazar el pez más profundo en el mar. Aunque los primeros delfines no lo lograron, él se sumergió hasta 600 metros para ganar, pero se agotó y casi se ahoga. Sus amigos no lo rescataron por miedo, pero la hembra lo salvó. Desde entonces se hicieron mejores amigos.