La comunicación masiva implica la producción y distribución de contenido cultural a una audiencia amplia, heterogénea y anónima a través de medios como la televisión, radio, cine e Internet. Proporciona entretenimiento e información que son importantes para la sociedad y la reproducción del orden social. Los medios de comunicación masiva tienen cinco características clave: un público grande y diverso, la producción especializada de mensajes, la separación entre producción y recepción, la disponibilidad de los mensajes en el tiempo y espacio, y la circulación